Domingo sangriento en Irak, 62 muertos y más de dos centenares de heridos
Los atentados más sangrientos se perpetraron en cuatro mercados abarrotados de gente en el barrio chiíta de Ciudad Sadr, donde perecieron 46 ciudadanos y otros 204 resultaron heridos. La mayor parte de los automóviles que estallaron eran minibuses atiborrados de explosivos.
Los dos primeros vehículos estallaron en el mercado popular al-Ula, otro hizo explosión en el de al-Gayara, otros dos en Mraidi y uno en Dakher.
Las fuerzas de seguridad desactivaron un séptimo vehículo en el mercado de Chaab.
Mientras que numerosas ambulancias con las sirenas ululantes trasladaban a los heridos a diferentes hospitales de Bagdad –que hicieron un llamado para que la policía donase sangre– las milicias del ejército de Mehdi, lideradas por el chiíta Moqtada Sadr, se dispersaron, armadas, en las calles del barrio bagdadí de Ciudad Sadr.
Agentes de la policía recibieron la orden de proteger las mezquitas sunitas para evitar desbordamientos como los provocados tras la explosión con dinamita del mausoleo chiíta de Samarra, al norte de Bagdad, el 22 de febrero, que han causado 452 muertos.
Además, en Bagdad, 11 civiles fueron asesinados y 28 personas resultaron heridas –entre ellas, siete soldados y policías– en diferentes ataques con bombas.
En el norte de la capital dos oficiales de policía y dos civiles fueron asesinados y otros siete resultaron heridos en varios ataques.
En Mahmudiyá (30 kilómetros al sur de Bagdad), desconocidos asesinaron a tiros a un comandante de policía delante de su casa.
Esta escalada de violencia coincidió con la reanudación del proceso contra el ex dictador Saddam Hussein y siete de sus secuaces ante el Alto Tribunal Penal de Bagdad, por la masacre de 148 aldeanos chiítas de Dujail, en 1982. *
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