La asunción de Michelle Bachelet
EL SABADO 11 asumió Michelle Bachelet la presidencia de Chile ante el Congreso en Valparaíso, en un acto preñado de significación. Por primera vez accede una mujer a la primera magistratura, y en tal sentido las mujeres del continente se sienten reivindicadas. A ello se agregan sus rasgos de luchadora contra la dictadura. El acto se vio realzado por la presencia de delegaciones de todo el mundo, en particular de presidentes que representan las fuerzas de izquierda y progresistas de la nueva América Latina que está emergiendo en el siglo XXI.
Significado de una victoria
La primera mujer socialista presidenta de América fue además, en el gobierno de Ricardo Lagos ministra de Salud Pública y luego, en enero de 2002, la primera mujer ministra de Defensa de nuestro continente. (Ya no es la única). El gabinete por ella designado se integró en paridad en el número de hombres y mujeres. El sábado todos juraron conjuntamente frente a la Presidenta.
Su condición de luchadora contra la dictadura la lleva en la sangre. Fue presa, torturada y obligada al exilio (en la ex RDA). Su padre fue víctima de la furia homicida de Pinochet, que hoy aparece ante el mundo con su rostro de asesino y ladrón por cientos de millones de dólares. Militar de honor, murió bajo la tortura. Michelle lo evocó con mucho sentimiento en su discurso de la noche de la victoria, el 15 de enero. Volvió a hacerlo en su discurso de investidura. «En este momento hay alguien que estaría muy orgulloso: es mi padre», dijo. Allí estaban representados los que ofrendaron su vida en defensa de la democracia y del régimen constitucional de Salvador Allende, un héroe de América.
Michelle Bachelet derrotó por 53,5% a 46,5% la suma de los votos del derechista millonario Sebastián Pineda y de los restos del pinochetismo camuflados bajo la figura de Joaquín Lavin. En esa instancia fue decisivo el aporte de los votos del PCCh, que estuvieron condicionados a un conjunto de postulados programáticos, aceptados por la candidata, ante todo el inicuo sistema de representación binominal, que es la antítesis de la representación proporcional y priva de derechos a las minorías. Es de esperar que se recorran los caminos para eliminar esta rémora.
Un tema abordado con énfasis por la flamante mandataria es la necesidad de mejorar la relación con los países vecinos.
Presencia de Bolivia y entorno latinoamericano
Esto tiene un primer destinatario obvio, que es Bolivia. La presencia del presidente Evo Morales en el acto de asunción es relevante, y retribuye el gesto de Lagos de concurrir a la asunción de Morales el 22 de enero en La Paz, a pesar de la inexistencia de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas bajo la dictadura en 1978. En un acto realizado en Santiago en la víspera de la ceremonia de asunción, Evo Morales recordó la «deuda histórica» de la salida al mar para Bolivia, que perdió en la Guerra del Pacífico (1879-1884) contra Chile aliado a Perú.
Otra presencia destacada fue la de René Preval, presidente electo de Haití, quien deberá asumir apenas se produzcan las legislativas. Preval fue electo el 7 de febrero con 51,15% de los votos, en una jornada cívica que contó con la masiva participación del pueblo haitiano, superando las trabas de todo orden, y que se benefició con la acción de la Misión de estabilización de la ONU para Haití (Minustah). Esta contribuyó a crear el clima de pacificación imprescindible, y está dirigida desde el punto de vista militar por Brasil y en los aspectos civiles por Chile, contando además con la participación de Argentina, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Perú, Paraguay y Uruguay como países latinoamericanos. Michelle Bachelet había visitado Haití en julio 2004 en su condición de ministra de Defensa, para sellar el compromiso de Chile de contribuir a la normalización del país.
Junto a estos presidentes ayer estaban entre otros Lula, Chávez, Tabaré Vázquez, expresión de la nueva América Latina que vira hacia la izquierda al inicio del siglo XXI.
Dos presidentes cara a cara
En un reportaje anterior, Bachelet declaró: «Desde la época de nuestros libertadores la integración ha sido un sueño. Ahora con gobiernos progresistas se crean condiciones óptimas para la integración, para que deje de estar en el campo retórico y se convierta en una realidad».
En el entorno del acto de asunción tuvo lugar en Santiago una entrevista Tabaré Vázquez-Kirchner, de la que surgió una doble propuesta, en vísperas del viaje del Presidente uruguayo para entrevistarse con Evo, Chávez, Lula y Duarte. Habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos, con la esperanza de que cese la absurda paradoja de que precisamente en estos momentos se estén colocando trabas carentes de toda justificación al proceso sureño de integración. *
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