Miles de chilenos homenajearon a Evo Morales en el Estadio Nacional de Santiago

El presidente boliviano Evo Morales, quien participa en Chile en los actos de toma de posesión de la presidenta Michelle Bachelet, recibió ayer una bienvenida ritual de los indios mapuches mientras miles de chilenos coreaban «Â¡mar para Bolivia!».

La manifestación sin precedentes, convocada por agrupaciones de izquierda, se desarrolló al caer la tarde en el campo de tenis del Estadio Nacional, en Santiago.

«Nunca me había imaginado que aquí el pueblo chileno también reclama mar para Bolivia», declaró Morales ante la multitud, estimada por los organizadores en unas 5.000 personas, quienes brindaron numerosas ovaciones al mandatario indígena.

«Algunos oligarcas y algunos gobiernos (chilenos) nunca han pensado saldar esta deuda histórica», dijo Morales al referirse a la centenaria demanda boliviana de recuperar una salida al mar, que perdió en la Guerra del Pacífico contra Chile, aliada con Perú (1879-1884). El homenaje tuvo lugar en el mismo estadio que fue convertido en cárcel durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), durante la cual se produjo la ruptura diplomática entre Chile y Bolivia, hace 28 años, cuando fracasaron las conversaciones para un acceso boliviano al mar. Morales, quien vestía un poncho (manta) rojo de lana que le regalaron en el acto dirigentes mapuches chilenos y estaba escoltado por un edecán militar, fustigó a Estados Unidos y envió saludos a los presidente de Cuba, Fidel Castro; de Venezuela, Hugo Chávez, y de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva.

«Podemos estar dialogando con (el presidente de Estados Unidos) George Bush, pero al mismo tiempo con el comandante Fidel Castro o con el compañero Chávez», dijo Morales, al defender el derecho de su gobierno de mantener relaciones diplomáticas con todos los países.

Morales señaló que durante las entrevistas que sostuvo este viernes con Bachelet y con el presidente saliente Ricardo Lagos, les pidió que sean liberados todos los «presos políticos indígenas» detenidos y procesados en Chile. Una decena de activistas mapuches están procesados por ocupaciones ilegales de tierras que pertenecieron a sus ancestros en el sur del país y fueron «usurpadas», según las comunidades indígenas, por empresas forestales y grandes hacendados.

Los asistentes al homenaje, convocados por los partidos Comunista y Humanista junto a otras organizaciones, abuchearon largamente cuando Morales mencionó a Lagos y Bachelet, pues consideran que los dos gobernantes socialistas defienden políticas económicas neoliberales.

«Esta clase de concentración en Chile demuestra que el neoliberalismo no está triunfando», expresó Morales, quien permaneció en el estadio durante una hora y habló ante los asistentes durante más de 40 minutos.

«Yo tengo mucha confianza de que quienes van a liberar a Latinoamérica van a ser los movimientos sociales y los movimientos indígenas», agregó el mandatario, quien fustigó a «la llamada Casa Blanca» por haber emprendido una campaña para erradicar la hoja de coca, centenario cultivo en Bolivia y materia prima de la cocaína.

El presidente boliviano criticó la privatización de empresas y servicios públicos de Bolivia, instrumentada por gobiernos anteriores, y reiteró su intención de nacionalizar todos los recursos naturales, entre ellos los hidrocarburos.

A su llegada al estadio, Morales recibió un saludo de bienvenida en la lengua de los indios mapuches, cuyos dirigentes le obsequiaron un poncho que visten exclusivamente los «jefes de los jefes» en sus comunidades.

Morales reconoció que carecía de una formación académica y profesional: «Ustedes saben, hermanos del pueblo chileno, que la mayor parte de nuestros dirigentes del MAS (Movimiento al Socialismo) no tuvimos la oportunidad de formarnos académicamente», dijo.

«No me estoy quejando, tal vez no he sido carga del Estado, pero con la lucha de nuestro compañeros hemos podido avanzar», señaló. «Estamos aprendiendo como se maneja una nación cuando no hay intereses de protagonismo», dijo el mandatario, mientras la multitud –que copó el principal campo de tenis de Chile al atardecer de un caluroso día de las últimas semanas del verano– coreaba: «Evo, amigo, el pueblo está contigo».

«Un saludo cordial revolucionario del pueblo boliviano», dijo Morales, quien calificó como «histórica» su visita a Chile, pues estos países vecinos no mantienen relaciones diplomáticas desde 1978.

Morales recibió el homenaje un día antes de que Bachelet asuma como primera mujer presidenta en la historia de Chile durante una ceremonia en Valparaíso, 110 km al oeste de Santiago, a la que asistirá una treintena de jefes de Estado.

Los asistentes a la manifestación, que enarbolaban principalmente banderas rojas del Partido Comunista y naranjas del Partido Humanista, esperaron durante casi dos horas la llegada de Morales, coreando consignas en favor del gobernante boliviano y contra Estados Unidos. *

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