El secretario de la ONU exhortó a oponerse al extremismo

Annan llamó a construir puentes entre Oriente y Occidente

«Las nobles ideas no son suficientes por sí solas (…). Necesitamos (…) propuestas específicas y concretas sobre los medios para hacer avanzar el diálogo (…)» dijo Kofi Annan, ante los participantes de la II reunión del «grupo de alto nivel» de la ONU sobre la Alianza de Civilizaciones.

La idea de la Alianza de las Civilizaciones fue lanzada en septiembre de 2005 en la ONU por el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y por Turquía, para acercar a instituciones y a la sociedad civil y disminuir prejuicios y malentendidos entre pueblos de diferentes culturas y religiones. Annan añadió que la cólera, expresada a veces de forma violenta, que desencadenó en el mundo arabo-musulmán la publicación en Europa de caricaturas del profeta Mahoma revela «una desconfianza y un descontento profundos». «La actual crisis puede ser considerada como la expresión de una crisis más profunda y duradera, precisamente una de las crisis que la Alianza pretende desactivar», añadió. «Hay una tendencia hacia el extremismo en varias sociedades», prosiguió, exhortando a las personalidades influyentes, entre ellas artistas y deportistas, a promover la tolerancia intercultural entre los jóvenes, antes de que estén bajo influencia de los extremistas. La Alianza de Civilizaciones creó un «grupo de alto nivel», del que forma parte el ex presidente iraní Mohamed Jatami, el ex canciller francés Hubert Védrine, el ex arzobispo sudafricano Desmond Tutu, premio Nobel de la paz en 1984, y la esposa del emir de Qatar, la jeque Mozah.

El grupo, que celebrará dos reuniones después de Doha, intenta presentar medidas concretas para un diálogo intercultural que someterá el próximo otoño boreal a la ONU y a otras organizaciones internacionales. El canciller español Miguel Angel Moratinos se reunió a puerta cerrada en Doha con miembros del grupo a los que propuso que se «intentara identificar los principales problemas políticos que alimentan la creciente desconfianza» entre Oriente y Occidente, según escribió en un documento cuya copia obtuvo la AFP.

Esta reunión de tres días «alimenta la esperanza de que el mundo aspire a la paz y al respeto mutuo», subrayó por su parte del editor libanés Ghassan Tueni.

Además, el jeque Qaradawi, conocido por su virulencia anti-israelí, estaba presente en la misma sala que un rabino de Nueva York.

«Quiero verlo. Deseo tender mi mano a quienquiera que me acepte», dijo el rabino Arthur Schneier, miembro del grupo de la Alianza. *

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