El grupo Hamas descarta la paz con Israel pero "no desea arrojar a los judíos al mar"
El diario The Washington Post había citado a Haniyeh en una entrevista afirmando que «si Israel declara que le dará a los palestinos un Estado y que le devolvera sus derechos, estamos dispuestos a reconocerlo». Pero Haniyeh le dijo ayer a los periodistas en Gaza que «no» abordó «el tema de reconocer a Israel» en su entrevista con el diario estadounidense.
Algunos allegados al jefe fundamentalista seguirieron que el malo y escaso inglés del futuro primer ministro llevó a una traducción equivocada.
Hamas eligió a Haniyeh, natural de Gaza y visto por muchos como un pragmático, como el nuevo primer ministro luego de la victoria electoral del 25 de enero. Conocido también como Abu Abed, Haniyeh nació hace 43 años en un campo para refugiados en Chatti, vecino de Gaza. Estudió en un instituto financiado por las Naciones Unidas para los refugiados palestinos y obtuvo su diploma en la facultad de Ciencias de la Formación de la Universidad Islámica. Durante la primera intifada fue varias veces prisionero de las autoridades israelíes. Estuvo 18 días de prisión en 1987, seis meses en 1988 y tres años a partir de 1989. El primer ministro es un hombre que viste prolijamente y cuida su barba. Padre de 11 hijos, Haniyeh encarna la lucha interna de Hamas entre quienes quieren continuar con la resistencia armada y quienes prefieren la política y la diplomacia.
Haniye, quien por primera vez había formulado declaraciones a un diario estadounidense y a la revista Newsweek, aseguró que Hamas «no desea arrojar a los judíos al mar», pero no reconoció en forma expresa su derecho a un Estado independiente, lo que exige Israel.
Hamas está dispuesto a «negociar la paz por etapas» con Israel, lo que ya ha sido rectificado por el portavoz del movimiento en Gaza, Sami Abu Sahuri, quien manifestó a la prensa que Haniye fue mal interpretado, no dijo «negociar la paz, sino la solución».
Sin embargo el jefe de Negociaciones de la Autoridad Palestina (AP), Saeb Erekat, anuncio ayer que el presidente Mahmud Abas estudia comenzar negociaciones de paz con Israel tras las elecciones generales en este país del próximo 28 de marzo.
En declaraciones a la emisora de radio la «Voz de Palestina» captada en Israel, Erekat dijo que los resultados de esas negociaciones serán «presentados al pueblo palestino para que decida mediante un referéndum si está a favor o en contra». Abas había afirmado que si Hamas no reconocía a Israel renunciaría. Paralelamente, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, David Welsh, se reunió ayer con el primer ministro israelí en ejercicio, Ehud Olmert, para hablar de la nueva situación en la región tras el triunfo de Hamas. Olmert explicó a Welsh su decisión de «no mantener ningún contacto con esa organización terrorista» y cesar el traspaso a la AP del dinero que recauda como su agente de retención de impuestos «para impedir que llegue a manos de Hamas». Welsh, que también mantuvo un encuentro en Ramala con el presidente AP, Abas, se entrevistó además en Jerusalen con los titulares de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, y de Defensa, Shaul Mofaz.
«Abu Mazen (Abas) no puede ser la cara amable de un Gobierno terrorista», declaró Livni a la radio pública israelí tras entrevistarse con el subsecretario de Estado de EEUU para Oriente Próximo.
«Sera un grave error si la comunidad internacional se consuela en los brazos de Abu Mazen después de la subida al poder de Hamas. Sólo un mensaje fuerte y agresivo producirá resultados en el futuro», manifestó la ministra a Welch a la prensa local.
Uno de los factores de fricción es el de la ayuda económica que el presidente Abas y la AP recibían de EEUU, la UE y otros «países donantes de la Autonomía Palestina», antes del ascenso al poder de los integristas, que procuran formar un gobierno de «unidad nacional». Welsh afirmó que había afirmado tras su reunión con Abas que su país continuará brindando a la AP fondos de la ayuda exterior estadounidense para satisfacer «necesidades humanitarias», principalmente para obras de infraestructura. Pero el problema acuciante para Abas es conseguir mensualmente los 90 millones de dólares necesarios para pagar los sueldos de unos 140.000 funcionarios públicos y efectivos del aparato de seguridad.
«Israel no permitirá que Irán eche raíces aquí y tome el control de la AP»
Ayer el ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, del centrista partido Kadima, le dijo al enviado estadounidense David Welch que Hamas está en el interior de un «eje del mal» que incluye a Irán, Siria y a los guerrilleros de Hezbollah. «Los proyectos de Hamas son constituir un gobierno, asumir el control de los aparatos de seguridad palestinos y controlar la totalidad de la AP», puntualizó Mofaz.
«Israel no permitirá que Irán eche raíces aquí y tome el control de la AP», le manifestó Mofaz al diplomático estadounidense.
El ministro de Defensa, que se reunió con el enviado de Washington antes de la habitual sesión dominical del Gabinete israelí, informó a sus colegas que «hubo desacuerdos». Washington aboga por una política destinada a fortalecer al presidente palestino frente a los integristas, en tanto que Israel se niega a relaciones con «una AP con dos cabezas», Abas, aspira a negociar con Israel, mientras Hamas no reconoce la existencia del Estado de Israel. Según el ministro de Defensa, Hamas, el movimiento islamista ganador de las elecciones palestinas del pasado 25 de enero que formara el nuevo gobierno del presidente Abas, líder del movimiento nacionalista Al Fatah de Arafat, tiene «un plan por etapas» para tomar el control total de la AP. La primera de ellas es designar a los ministros del nuevo Gobierno, tarea encomendada por Abas al diputado Ismail Haniye, después tomar el control de los ministerios palestinos y de los organismos de seguridad, y promover leyes islámicas en el Consejo Legislativo, donde Hamas cuenta con 74 de sus 132 escaños.
Separacion de sexos, uso del velo, cierre de lugares de esparcimiento y espectáculos, prohibicion de bebidas alcoholicas, son indicios que comenzaron a percibirse tras el triunfo de Hamas en Cisjordania. En el marco de esta nueva escalada, y tras los recientes ataques palestinos con misiles y morteros a localidades fronterizas israelies en el sur, el ejercito israeli preve intervenir en la Franja de Gaza contra las milicias, informo ayer el servicio online de noticias locales «ynet».
Se intensificara los asesintos selectivos de palestinos, así como el fuego de artillería contra los lugares desde donde se disparó y se abrirá fuego contra las principales carreteras. Mofaz confirmó que Israel aumentara las operaciones contra células terroristas que disparan cohetes Kassam desde Gaza. Ayer cayeron dos morteros, uno cerca de Ashkelon y el segundo en uno de los asentamientos cercanos al cerco de seguridad de Gaza. No hubo heridos
El gobierno israelí analizó estas medidas militares, en la reunión semanal de su gabinete. De momento no se contempla la intervencion de las tropas de tierra, segun se informo aquí en Jerusalen. *
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