Convocan manifestación contra invasión estadounidense

Líder chiíta reclamó "la salida de la fuerzas de ocupación" en Irak

Por su parte, el gobierno iraquí decidió levantar hoy la prohibición de circulación de vehículos que transformó ayer a Bagdad en una ciudad muerta.

El toque de queda nocturno, que fue ampliado el viernes y el sábado a casi toda la jornada en Bagdad y en tres provincias de los alrededores, será levantado igualmente hoy a las 06H00, anunció un comunicado del primer ministro, Ibrahim Jaafari.

Estas medidas restrictivas fueron adoptadas para intentar poner fin a las violencias sectarias desencadenadas tras el ataque contra un mausoleo chiíta en Samara, al norte de Bagdad, que causaron 119 muertos, según un balance oficial.

En una nueva jornada sangrienta, 25 personas murieron, entre ellas dos soldados estadounidenses, y cerca de 70 fueron heridas ayer en una serie de ataques en Irak, según fuentes de seguridad, un testigo iraquí y el ejército de Estados Unidos.

Con las bajas de los dos soldados norteamericanos asciende a 2.291 el número de militares estadounidenses y personal adscrito muertos en Irak desde la invasión del país, en marzo de 2003, según un cálculo de la AFP basado en cifras del Pentágono.

«Llamo a todos los iraquíes, sunitas y chiítas, musulmanes y no musulmanes, a una manifestación unitaria en Bagdad para reclamar la salida de las fuerzas de ocupación», declaró Sadr ante una muchedumbre de fieles congregada frente a la oficina del movimiento en Basora.

«Esta manifestación por Irak y el profeta de Dios busca, al mismo tiempo, condenar las acciones de los «takfiri» y los «baasistas», que representan el cuchillo con el que el ocupante golpea», agregó ante sus partidarios, entusiastas tras su llegada, por sorpresa, a la ciudad.

Reciben el nombre de «takfiri» los hombres del jefe de la red terrorista Al Qaida en Irak, Abu Musab al-Zarqaui, y sus grupos afiliados. Los «baasistas» son los seguidores del partido Baas, del ex dictador iraquí Saddam Hussein.

«Sunitas y chiítas debe apoyarse y ayudarse pues no hay ninguna diferencia entre un sunita y un chiíta. Los iraquíes están llamados a no dividirse y a unirse frente a los cruzados», añadió.

Sadr llegó ayer a Basora (sur de Irak) desde Irán, donde finalizó su gira por Oriente Medio, informó un allegado del líder radical chiíta.

Poco después de llegar a Basora, Sadr se dirigió a sus fieles, afirmó el jeque Jalil al Maliki, responsable del movimiento del líder radical chiíta, que en enero efectuó la peregrinación a La Meca y después viajó a Siria, Jordania y Líbano, además de Irán.

El movimiento de Moqtada Sadr, acusado por el Partido Islámico Sunita de haber promovido la violencia de los últimos días contra los sunitas, hizo «las paces» el sábado con los jefes políticos y religiosos de esta comunidad.

El movimiento selló un «pacto de honor» con el Comité de los ulemas musulmanes, principal organización religiosa sunita, que prohíbe todo ataque contra un lugar de culto, el derramamiento de sangre y condena todo acto que pueda llevar a la sedición.

En cuanto a la violencia en Bagdad, el ataque más sangriento se produjo en el sur de Bagdad, donde 16 personas murieron y otras 45 resultaron heridas ayer por la caída de ocho obuses. *

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