Afirmaciones de generales israelíes tensan las relaciones con Jordania

Las polémicas declaraciones de un general del Ejército israelí, en las que ayer afirmó que el rey Abdala II de Jordania podría ser el último monarca de la dinastía hachemi, han provocado malestar en Jordania y el Gobierno jordano ha amenazado incluso con reducir el nivel de sus relaciones con los israelíes, elevando así la tensión en la conflictiva región del Medio Oriente.

El mayor general Yair Naveh, comandante de la región central del Ejército, subrayó que al menos 80% de los ciudadanos jordanos son palestinos y dijo que, debido a las amenazas regionales, incluido el acceso de Hamas al poder, el rey Abdala podría ser el último monarca de su dinastía en gobernar el reino, al tiempo que advirtió de la creación de un «eje islamista» que podría derrocar a su régimen.

Los comentarios han caído mal en Aman, y un responsable de la Embajada jordana en Israel, indicó ayer, según informa el diario ‘Haaretz’, que Jordania espera que las autoridades israelíes adopten «medidas adecuadas» contra Naveh, ya que el no hacerlo, dijo, podría perjudicar las relaciones entre los dos países.

Pero, fuentes de los servicios de seguridad habían afirmado que por el momento no había ninguna intención de destituir a Naveh de su cargo.

El Gobierno del primer ministro en ejercicio Ehud Olmert, igual que el Ministerio de Asuntos Exteriores, reaccionaron anoche asegurando que Jordania y su monarca son «aliados estratégicos» del Estado, y gozan de un régimen estable.

Antes de suscribir ambos países la paz, en 1994, la derecha israelí sostenía que «el Estado palestino está en Jordania».

Según informó ayer la radio israelí, el general Naveh fue obligado a enviar una carta de disculpas a los jordanos y la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, ha llamado a su homólogo jordano para aclarar que los comentarios del general «en ningún modo reflejan la política del Gobierno» israelí y que Israel considera a Jordania un socio estratégico.

Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, y el jefe del Ejército, Dan Halutz, han emitido un comunicado en el que afirman que las declaraciones de Naveh -hechas a puerta cerrada pero en presencia de periodistas extranjeros- no reflejan la postura de Israel y precisando que han «pedido una investigación inmediata sobre la cuestión».

«Israel considera a Jordania como un país fuerte y estable, con una herencia gloriosa y un futuro prometedor. Israel desea expresar respeto y aprecio por la contribución vital del reino hachemí a la estabilidad y la paz regional», afirman ambos en su comunicado.

Otro general, Moshe Kaplinsky, subjefe de las Fuerzas Armadas también declaró ayer que, debido a la ola de radicalismo islámico en la zona, también se puede observar los «primeros indicios» del desmoronamiento del Gobierno de Hosni Mubarak en Egipto.

«En uno y otro caso, se trató de declaraciones innecesarias», según fuentes del Gobierno que podría exigir al comandante de las Fuerzas Armadas, Dan Jalutz, una amonestación a los dos generales. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje