Congelan millones de dólares que israelíes recaudaban en acuerdo con los palestinos

Israel sanciona al gobierno de Hamas

El gobierno israelí aprobó el domingo congelar el envío de millones de dólares a la Autoridad

Nacional Palestina, ahora gobernada por el «grupo terrorista Hamas», se informo aquí en Tel Aviv. Israel, dijo también, que «no tendrá contacto alguno con un gobierno en el que participe Hamas».

El primer ministro israelí interino, Ehud Olmert, declaró ayer al abrir la reunión semanal del Consejo de Ministros que «la Autoridad Palestina se transforma de hecho en una autoridad terrorista: Israel no lo aceptará».

Hamas, que triunfó en las elecciones del 25 de enero pasado, logró la mayoría absoluta en el parlamento palestino. Israel considera a Hamas, que reivindicó cerca de 60 atentados contra blancos israelíes, una organización terrorista.

«Nosotros no queremos interferir sobre los ciudadanos palestinos, pero no mantendremos ningún contacto con la Autoridad Palestina conducida por Hamas», agregó Olmert, que comentó así la gradual asunción de poderes por parte de dirigentes de la organización islámica.

Israel no tendrá contacto alguno con el gobierno de Hamas y hasta nueva orden no enviará fondos a la Autoridad Nacional Palestina, agregó Olmert, citado por la radio Jerusalén.

 

Israel busca ahondar diferencias entre sociedad y gobierno palestino

Todos los meses, Israel transfiere unos 50 millones de dólares recaudados a través de impuestos a palestinos -por encargo de la Autoridad Palestina según un acuerdo económico de 1994- con los que el gobierno palestino afronta el pago de parte de los salarios de casi 150.000 funcionarios.

Además de la suspensión de esta partida, los ministros israelíes pidieron a la comunidad internacional que retire los fondos a los palestinos, aunque se abstuvieron de aplicar otra drástica medida solicitada por algunos círculos del gobierno, como el cierre de la Franja de Gaza.

«Las reglas del juego cambiarán», dijo Jaim Ramon, un alto miembro del partido de gobierno Kadima, fundado por el primer ministro Ariel Sharon que aún se encuentra en estado de coma. «Lo que nos guiará a nosotros, es que no cumpliremos con acuerdos con una autoridad terrorista dirigida por el Hamas».

«¿Es aceptable que juntemos el dinero y se lo entreguemos a una organización terrorista?», dijo el representante del gobierno israelí.El mayor general de reserva Amos Gilad, jefe de la Oficina Política del Ministerio de Defensa, en cambio, dijo que «hacer pasar hambre a los palestinos no servirá a Israel».

La idea del gobierno israelí es acentuar la diferencia entre el pueblo palestino y su gobierno, y así presionar al Hamas por parte de la comunidad internacional, afirman algunos medios de prensa locales. El vocero de la Oficina del Primer Ministro, Raanan Gissin, no descartó la posibilidad de cerrar la Franja de Gaza y no permitir movimiento ni de mercaderías ni de personas.

Se intentaría evitar, en caso de que se concretara, que sean afectadas las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria que ya funcionan en los territorios palestinos, según trascendió en la capital israelí.

El ministro de Estado, Roni Barón, aclaró que «se intensificará la vigilancia en las barreras de control y en todos los pasos con la franja autónoma de Gaza», de donde se retiró Israel en setiembre pasado.

Sin embargo, el gabinete rechazó medidas económicas aun más drásticas recomendadas por funcionarios de seguridad, ante el temor de una posible reacción internacional.

Pero la congelación de fondos que Israel recoge por encargo de los palestinos amenaza con empeorar la vida de muchos ciudadanos palestinos, estiman algunos medios locales israelíes.

El nuevo presidente del parlamento palestino, Abdel Aziz Duaik, uno de los dirigentes de Hamas, denunció la decisión indicando que se trataba de un ardid del gobierno de Jerusalén previo a las elecciones del 28 de marzo. «Se trata de una decisión equivocada, y los israelíes deberían reconsiderarla», señaló Duaik.
Hamas ha jurado destruir a Israel y ha matado a centenares de israelíes en ataques suicidas. Desde que arrasó en las elecciones palestinas del 25 de enero, se ha negado a ceder a presiones internacionales para abandonar la lucha armada y reconocer el derecho de Israel a existir.

El domingo, Hamas designó al pragmático Ismail Haniyeh como próximo primer ministro, una acción que intenta dar una imagen más moderada del grupo previo tras la asunción del poder.

El grupo Hamas anunció oficialmente que Hanyeh será el primer ministro, en sustitución de Mahmud Abbas, heredero del fallecido líder Yasser Arafat. El nombre de Hanyeh había circulado hace unos días para el cargo de premier, pero la confirmación oficial se difundió el domingo. Hanyeh fue el más estrecho colaborador del jeque Ahmed Yassin, el fundador del fundamentalista Hamas.

El premier designado condenó la decisión de Israel de imponer sanciones económicas contra la Autoridad Nacional Palestina.

Las sanciones «no son una cosa nueva, pero parte de una serie de agresiones israelíes contra el pueblo palestino», dijo Haniyeh.

Al mismo tiempo, expresó que Estados Unidos debería reconsiderar la decisión de suspender las ayudas económicas al gobierno palestino.

El periódico israelí Yedioth Ahronot desaconsejó ayer al gobierno de Olmert que adopte sanciones económicas contra el nuevo gobierno palestino. En un largo análisis, el matutino señaló que el 40% de los palestinos se encuentra en condiciones de pobreza, con un presupuesto diario de dos dólares por persona. *

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