Culminó el Foro de Davos marcado por el gran crecimiento chino
Quizá para compensar ese perfil bajo, al terminar la reunión de Davos el WEF anunció que celebrará una reunión en Sao Paulo (Brasil) los 5 y 6 de abril, con la participación de unos 250 responsables políticos, empresariales y de la sociedad civil. «Construyendo una América Latina más fuerte en el Economía Global» será el tema central de la reunión, a la que asistirán -entre otros- José Miguel Insulza (Secretario General de la OEA), Henrique de Campos Meirelles (Gobernador del Banco Central de Brasil), Luiz Fernando Furlan (Ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio) o Luis A. Moreno (Presidente del BID). Pero, en Davos, los focos estuvieron muy frecuentemente centrados en China, aunque dos espectaculares iniciativas -contra el Sida y contra la antituberculosis-, las amenazas naturales o militares, el petróleo y las incertidumbres en Medio Oriente también ocuparon parte de los 240 seminarios organizados desde el pasado miércoles.
El mismo día en que se inició el WEF -2.300 invitados, entre ellos 15 jefes de Estado o gobierno, 60 ministros, centenares de empresarios y celebridades-, China anunció en Pekín un espectacular crecimiento de su PIB (+9,9% en 2005).
Con ello, el gigante asiático se convirtió probablemente en la cuarta economía mundial, por delante de Gran Bretaña y Francia, y sólo detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania.
La noticia no podía ser más oportuna para un foro dedicado precisamente a los grandes países emergentes, con China en cabeza.
El protagonismo de las grandes potencias emergentes asiáticas en este Foro oscureció -quizá injustamente- a Brasil y México, las dos potencias económicas de América Latina. El ministro brasileño Luiz Fernando Furlan reconoció que Brasil y México están perdiendo el estrellato entre los emergentes, pese a que ambas naciones ofrecen indiscutibles ventajas: estabilidad, un idioma nacional único, autosuficiencia energética y un sistema democrático. Sin embargo, ni México ni Brasil pueden competir con China o India en términos de costes laborales, muchos más bajos en los dos gigantes asiáticos, como señaló David Abney, presidente de UPS International.
«América Latina ya no es continente estrella, pero tampoco está en crisis, ni mucho menos», constató uno de los participantes en una «cena iberoamericana» celebrada el viernes por la noche en un hotel de Davos.
Según un comunicado del propio WEF, al anunciar la reunión de Sao Paulo, el crecimiento promedio de América Latina fue de 5,6% en 2004, y se prevé que sea aproximadamente del 4% en 2005. Un crecimiento notable, aunque lejos de los espectaculares (casi) dos dígitos de China.
Sin embargo, según dos estudios divulgados durante el Foro de Davos, Brasil integra con China, Rusia e India, un grupo de países emergentes que tendrá una creciente importancia en la futura economía mundial, y que son considerados por inversionistas como los territorios más atractivos.
Los cuatro países, conocidos por sus iniciales como BRIC (Brasil, Rusia, India, China), deben ser protagonistas ineludibles en la economía mundial del siglo XXI, coincidieron expertos del WEF.
El WEF de Davos, aunque con menos estrellas que en años anteriores, trajo también rostros amables.
Pelé vino a defender el fútbol como instrumento de paz e integración social. La bella Angelina Jolie tuvo un momento de indignación cuando dijo sentirse «avergonzada» de que su país, Estados Unidos, no haya ratificado la Convención de la ONU sobre derechos del Niño. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad