El Foro de Davos debate amenazas
En una intervención por video-conferencia desde Washington, Rice destacó que «todas las democracias deben enfrentarse a un muy difícil desafío (…) combatir el terrorismo en el marco de nuestras leyes, nuestros principios y nuestros valores».
Rice añadió, por otra parte, que Estados Unidos está convencido de que el pueblo palestino aún quiere la paz pese a la victoria electoral del grupo radical Hamas, considerado por Washington un movimiento terrorista.
Además, se declaró «extremadamente inquieta» ante el «evidente deseo» de Irán de dotarse del arma nuclear y reiteró que este país debe ser llevado ante el Consejo de Seguridad de la ONU, para eventuales sanciones.
En la segunda jornada del WEF, China -cuyo PIB es ahora el cuarto del mundo- mantuvo su protagonismo con un seminario, por la mañana, sobre su integración en la economía mundial.
La reunión demostró la modestia de los empresarios chinos, a quienes «(les) queda mucho camino por delante, comparados con las grandes empresas de Estados Unidos o Japón», admitió Edward S. Tian, vicepresidente de China Netcom Corporation.
China tiene «una cultura de 3.000 años, y no debe ser occidentalizada sino modernizada», matizó Orit Gadiesh, presidenta de la estadounidense Bain and Company.
Si uno quiere comprender a las empresas chinas hay que pensar «más en ajedrez que en ping pong», porque operan a largo plazo, elogió la directiva.
Citó como ejemplo «el buen trabajo» que hace China suscribiendo acuerdos en países o regiones periféricos a Estados Unidos, «como en América Latina», añadió.
El seminario contó también con la presencia de Zu Xiaochuan, gobernador del Banco Central, quien dijo que las empresas chinas quieren entrar cada vez más en los mercados y en la competición mundiales.
Sin embargo les queda mucho por aprender, y «hay aún mucho potencial de desarrollo», reconoció Zu.
Otro protagonista del día fue la estrella del rock Bono, que aunó negocios y labor humanitaria, al lanzar «Red», un programa mediante el cual cuatro grandes marcas se comprometen a entregar parte de sus beneficios en favor de la lucha contra el sida en Africa, aunque ganando dinero.
La iniciativa de Bono, de 45 años, un asiduo del WEF, implica a Converses (Nike), Gap, Armani y American Express.
Así, Nike va a comercializar Converses (calzado deportivo) especialmente diseñados por artistas de Mali; Gap lanzará una gama de T-shirts (camisetas) íntegramente fabricadas en Lesoto; Armani comercializará gafas y American Express lanzará una nueva tarjeta de crédito, idéntica a la actual, pero de color rojo.
Al menos 1% de las sumas gastadas por los particulares con esta tarjeta será entregado al Fondo Mundial contra el Sida.
El WEF contó el jueves con la presencia de otra figura mundial, el legendario futbolista Pelé, que defendió al fútbol como instrumento de paz e integración social, en una inédita intervención en este Foro.
En otro orden de cosas, el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, se refirió en Davos a la catástrofe que asoló su país en octubre pasado, cuando un terremoto causó la muerte de al menos 73.000 personas.
«Ninguna nación en el mundo ni ningún dirigente pueden estar totalmente preparados para enfrentarse a una catástrofe» de esta magnitud, dijo. Musharraf agradeció la ayuda internacional prometida por 85 países, por un importe de 6.200 millones de dólares.
En fin, los ministros de los principales países miembro de la Organización Mundial de Comercio (OMC) -entre ellos la Unión Europea, Estados Unidos, Brasil e India- debatirán desde el viernes en Davos, los pasos a dar tras la conferencia de Hong Kong en diciembre.
Se trata de fijar un calendario para las últimas etapas de la negociación de la Ronda de Doha, iniciada en 2001, y que en principio debe quedar concluida a fines de 2006.
En víspera de esa reunión, el comisario europeo para el Comercio, Peter Mandelson, lanzó un jarro de agua fría y advirtió en Davos que Europa no hará ninguna concesión más sobre agricultura, obstáculo central de la negociación. *
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