Las mujeres que tienen el poder
Desde América a Oceanía, pasando por Europa, Africa y Asia, las mujeres, ya sean de derecha, centro o de izquierda, han conquistado mediante las urnas las más altas funciones. Y una vez en el poder, saben conservarlo y convencer a sus conciudadanos de sus capacidades, como lo confirma la presidenta finlandesa, Tarja Halonen, favorita para un segundo mandato después de haber obtenido el pasado domingo la victoria en la primera vuelta por un amplio margen.
Los países nórdicos figuraron durante mucho tiempo como precursores en el ascenso de las mujeres a los ejecutivos y la británica Margaret Thatcher, en el poder de 1979 a 1990, fue un caso aislado entre los grandes países occidentales.
Pero la ola femenina parece haber alcanzado también a estos grandes países, y en primer lugar a Alemania que nombró recientemente a la primera canciller de su historia, Angela Merkel.
Hillary-Condoleezza
En Estados Unidos, primera potencia mundial, el advenimiento de una mujer a la presidencia ya no es un tema tabú. Está en los medios de comunicación, en las encuestas y en los debates partidarios.
Hillary Clinton figura como una posible candidata en la interna del partido demócrata, mientras que el nombre de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, es citado cada vez con más insistencia entre los republicanos. Mujer y negra, su elección sería doblemente sin precedentes, opinan algunos analistas en Washington.
En sintonía con las encuestas que pusieron en carrera a su esposa, el ex presidente Bill Clinton aseguró que su cónyuge, la senadora demócrata por Nueva York, sería una «magnífica Presidenta» de Estados Unidos. «No tengo ni idea si ella se quiere postular como candidata a las elecciones de 2008, pero si decide hacerlo y gana los comicios sería una magnífica y maravillosa Presidenta».
«No es porque sea su esposo, pero en los últimos 30 años nunca he conocido a una persona con tanta capacidad de mente y corazón y habilidad política para movilizar a la gente, administrar y tomar las mejores decisiones», enfatizó, y añadió que Hillary tiene «una extraordinaria combinación de inteligencia y corazón, y goza de un alto perfil tanto entre los demócratas como entre los republicanos».
Al tiempo que se dice «muy honrada» de que se piense en ella para dirigir los destinos del países más poderoso del mundo, Condoleezza Rice afirma que no está interesada en la Casa Blanca, pero cuenta con una aliada de peso que podría hacerle cambiar de opinión. Laura Bush, la actual primera dama.
La popularidad de la secretaria de Estado dentro y fuera de filas republicanas la pusieron en la primera línea. Varios sitios de Internet promueven la candidatura de Rice a la presidencia. Las webs americansforrice.com y Rice2008.com, están «dedicados a generar entusiasmo sobre la posibilidad de que la Dra. Condoleezza Rice se postule para la presidencia ¡y a convencerla de que se presente!», se explica en el sitio de Internet.
«La inteligencia, compasión, determinación y brillantez de Condoleezza combinado con su conocimiento y experiencia con los asuntos mundiales harían de la Dra. Rice una de las mejores presidentas de todos los tiempos», sostienen sus seguidores en la página Rice2008.com.
Laura Bush estimó que una mujer llegará pronto a la Casa Blanca. «Estoy segura de que eso sucederá. Pienso que eso ocurrirá probablemente en los próximos mandatos presidenciales en Estados Unidos», dijo a la cadena CNN. «Me encantaría verla compitiendo. Ella es fabulosa», dijo la esposa del presidente George Bush sobre Rice.
En un gesto simbólicamente fuerte, Laura Bush y Condoleezza Rice viajaron juntas a Liberia para asistir al juramento de la nueva presidenta Ellen Johnson Sirleaf, primera mujer elegida jefe de Estado en Africa.
En declaraciones hechas a los periodistas que la acompañaban en el avión a Monrovia, Laura Bush saludó «la emergencia de las mujeres, entre ellas Ellen Johnson Sirleaf, quien es un brillante ejemplo para todas nosotras, las mujeres del mundo entero y no sólo las de su continente».
Una reciente encuesta Gallup para el periódico USA Today y la cadena de televisión CNN mostró que el 70% de los estadounidenses probablemente votaría por una mujer en 2008.
Quizás, la serie «Comandante en jefe», en la que la actriz Geena Davis interpreta a la primera presidenta, y que se convirtió en un éxito de televisión estadounidense, sea una premonición, opinan algunos analistas.
Dick Morris, ex asesor del presidente Clinton, escribió un libro titulado «Condi versus Hillary: La próxima gran contienda electoral». Aportando así nuevos elementos al debate de la sociedad estadounidense. Este libro imagina un duelo político entre las «dos mujeres altamente realizadas, miembros de partidos rivales, superestrellas de los medios y quintaesencia de las líderes femeninas del siglo XXI». Para el experto asesor político, Hillary podría derrotar a Rice.
Republicanos y demócratas ya han tenido a una mujer como aspirantes a la Casa Blanca. Geraldine Ferraro fue candidata a la vicepresidencia en la fallida postulación presidencial de Walter Mondale en 1984. Y Elizabeth Dole intentó pero no logró ganar la nominación presidencial republicana en 2000.
En Francia, la socialista Segolene Royal sube desde hace varias semanas en los sondeos como una posible candidata de la izquierda para las elecciones presidenciales de 2007, aun cuando el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, sigue siendo favorito.
Incluso en Israel algunos se aventuraron a pensar en Tzipi Livni, la segunda mujer en la historia de Israel que ocupa el cargo de ministra de Relaciones Exteriores, y hasta especularon que podría terminar como Golda Meir, quien fue la primera ministra de Israel durante los años sesenta y setenta.
Seis mujeres alcanzaron el poder en Latinoamérica
El tema de las mujeres en el poder volvió a ser centro de atención en Sudamérica tras el triunfo de socialista Michelle Bachelet, que se convirtió en la sexta mujer latinoamericana que alcanza la conducción de un gobierno al ganar la segunda vuelta electoral el pasado domingo en Chile.
La ex ministra socialista de Defensa, de 54 años, ganó estos comicios con el 53,5% de los votos, frente al 46,5% de su oponente, el empresario centroderechista Sebastián Piñera, por lo que se convierte en la primera presidenta de la historia de Chile.
La candidata derechista a la Presidencia del Perú, Lourdes Flores, se mostró optimista por la elección de la socialista chilena Bachelet como presidenta y aseguró que «la historia de América Latina será distinta» con las mujeres a la cabeza de los gobiernos. «Con su triunfo estoy segura de ganar, porque siento que represento una opción de cambio con futuro y creo que lo que ha comenzado en Chile es una opción de cambio muy significativo», dijo.
En Argentina, dentro de las filas del gobierno, algunos ya hablan de la primera dama Cristina Fernández de Kirchner como una posible candidata para suceder a su esposo en los próximos comicios
Antes de Bachelet, cinco mujeres llegaron al poder en la región por distintos caminos y algunas de ellas poseían una alta popularidad gracias a sus esposos, que fueron personajes políticos de gran trascendencia.
La primera en tomar las riendas de un Estado latinoamericano fue la argentina Estela Martínez de Perón, quien asumió el poder el 1 de julio de 1974 tras la muerte de su marido, el presidente Juan Domingo Perón. Su régimen heredó serios problemas de inflación, conflictos sociales y violencia política.
La nueva cabeza del gobierno argentino intentó resolver la crisis a través de la implantación del estado de sitio, pero el 24 de
marzo de 1976 fue derrocada por los militares y debió soportar un arresto domiciliario de cinco años, al cabo de los cuales viajó a España.
La segunda presidenta latinoamericana fue Lydia Gueiler, en Bolivia, donde en 1979 asumió en calidad de interina al recibir la designación del Parlamento. Sin embargo su gobierno se vio constantemente amenazado por el general Luis García Meza, quien encabezó un golpe militar en julio de 1980 y la desplazó del poder para instaurar una violenta dictadura.
Otras dos mujeres que llegaron a la cima del poder político fueron Violeta Chamorro, en Nicaragua (1990-1997), viuda del influyente periodista Pedro Chamorro, asesinado en 1978 por el régimen de Somoza, y Mireya Moscoso, en Panamá (1999-2004), heredera de su difunto esposo, el tres veces presidente Arnulfo Arias Madrid.
Ambas triunfaron en elecciones democráticas, pero su popularidad estuvo siempre vinculada a la nostalgia que evocaban en los votantes sus poderosos apellidos de casadas.
En Haití, Ertha Pascal Trouillot, se convirtió en la primera mujer en llegar a la presidencia de ese país en 1990, al asumir el mandato provisional de manos del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Herard Abraham.
Un caso especial fue el de la ecuatoriana Rosalía Arteaga, quien estuvo seis días al mando de su país, entre el 7 y el 12 de febrero de 1997, tras el derrocamiento del presidente Abdalá Bucaram, junto a quien había sido elegida vicepresidenta. Su breve gobierno debió soportar intensas maniobras políticas, que culminaron con la designación de Fabián Alarcón como primer mandatario.
En 2001, Sila María Calderón se convirtió en la primera mujer gobernadora electa de Puerto Rico, representando al Partido Popular Democrático. Su mandato se extendió por cuatro años.
Fue recién en la década de los noventa que las mujeres de América Latina empezaron a hacerse notar masivamente en política.
429 ministras en América Latina hasta 2005
Algunas en altos cargos de gobierno, otras en el Parlamento, ocupando las alcaldías o escalando posiciones en el Poder Judicial, las mujeres políticamente poderosas dejaron de ser una excepción. La situación fue producto una combinación de causas: el creciente reconocimiento de los derechos de la mujer, el aumento de los niveles de educación, la consolidación de regímenes democráticos en la región y la promulgación de leyes de cuotas de género.
Según un estudio del BID, escrito y recientemente actualizado por Eglé Iturbe de Blanco, había habido 429 ministras en América Latina hasta noviembre de 2005. El 56 por ciento de ese total -243 de las 429 ministras- fueron designadas en los últimos diez años.
16.2% de parlamentarias en el mundo
Para Karine Jabre, una investigadora suiza que dirigió un estudio sobre las mujeres en los parlamentos en el mundo desde 1945, el movimiento de feminización en la política se acelera.
«En 1995 –explicó la investigadora– había 11.8 por ciento de mujeres en las cámaras bajas de los parlamentos, 13.4 por ciento en 2000 y 16.2 por ciento en 2005. Y cuando ellas llegan al poder se nota con frecuencia un cambio de prioridades dándole más importancia a los temas sociales».
Según datos de la Unión Interparlamentaria (UIP), a fines de 2005 las mujeres parlamentarias en el mundo representaban el 16.2 por ciento del total. En el continente americano son el 18.3 por ciento, siendo Cuba y Costa Rica los que se sitúan a la cabeza.
Las mujeres ocupan el 16.2 por ciento de los escaños en los parlamentos del Ãfrica Subsahariana, mientras que en Asia alcanzan el 15.8 por ciento, en el área del Pacífico, y en los países árabes las mujeres legisladoras representan un 8.2 por ciento, según la UIP. En España el porcentaje de mujeres parlamentarias asciende al 30.8 por ciento.
Como dice Margaret Cook, ex esposa del recientemente fallecido ex canciller británico Robin Cook, en su libro Lords Of Creation: The Demented World Of Men In Power, «El mundo sería un lugar mejor si mujeres maduras estuvieran a cargo». El futuro será el encargado de develarlo. *
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