Ibarra recurriría a la Corte por violarse derechos
Por lo pronto los dos abogados de Ibarra vienen indicándole a la Sala Juzgadora de 15 miembros que son flagrantes las violaciones de normas constitucionales que garanticen el derecho de defensa y ahora el constitucionalista Daniel Sabsay advirtió que existen «serias fallas» en el proceso de juicio político y no descartó que la Justicia «revise» el fallo de la Legislatura porteña.
«Va a ser ineludible una revisión en la Justicia, porque evidentemente existen serias fallas», dijo Sabsay a la agencia Télam sobre el trámite que lleva adelante la Sala Juzgadora de la Legislatura para dictaminar si Ibarra cometió «mal desempeño» en su cargo en el marco de la tragedia de Cromagnón.
El martes que viene el alcalde debe presentarse ante la Sala Juzgadora para exponer los argumentos de su defensa y plantear una serie de nulidades en el desarrollo del proceso, tanto en la actuación de los legisladores porteños de la acusación como en esta última instancia.
Uno de los datos clave para pensar en la impugnación que podría realizar Ibarra ante la Suprema Corte de Justicia si es finalmente destituido es que en el procedimiento de juicio político a Ibarra hubo inexistencia de un marco legal previo. Las normas se fueron dictando una vez que ya había sido acusado el jefe de Gobierno.
Para Sabsay, ello «contradice el principio de legalidad de que la norma sea anterior al hecho». Varias son las cuestiones: una, que no había reglamento cuando la Sala Juzgadora inició sus deliberaciones y así lo hizo conocer el titular del organismo que es por razones constitucionales el presidente de la Suprema Corte porteña. Dos, fue la decisión de realizar un recambio parcial de la Sala Juzgadora –por el vencimiento del mandato de nueve de sus miembros– que «es discutible» según el constitucionalista. Lo más llamativo es el hecho de que no se hayan particularizado las acusaciones a Ibarra: Ibarra irá el martes a la Sala Juzgadora sin conocer los cargos puntuales. Y por todo esto es que Sabsay consideró que existen elementos que llevarán a que «en su momento, la Justicia revise» la decisión que adopte la Sala Juzgadora si los legisladores «no son cuidadosos ni corrigen las debilidades».
La manipulación política
«El juicio político no debe ser utilizado desde el poder para sacar a alguien que estorba ni, desde la sociedad, en forma tan poco acorde de respeto a la legalidad», evaluó Sabsay y eso es lo que cree Ibarra, quien acusó al líder de Pro, el partido de Mauricio Macri, de haber pergeñado la agitación contra su persona con los gases mortales aún vitales generados por una bengala que incendió los techos de la disco y con ello un local con miles de asistentes que desbordaban las instalaciones cuando actuaba el grupo de rock » Callejeros».
Estos al igual que el empresario Omar Chabán (al que se le negó la libertad condicional bajo fianza por un tribunal de alzada), están acusados de estrago doloso seguido de muertes que prevé prisiones elevadas. Y también están bajo proceso policías, bomberos y ex funcionarios de la actual administración comunal ligados a la seguridad.
Pero el proceso judicial que va camino para fin de este año al juicio oral es independiente a lo que ocurre en la Sala Juzgadora de la Legislatura, la que tiene como máximo de tiempo el 14 de marzo para condenar o no al Lord Mayor.
Sobre este cuerpo acuden las presiones de un sector de los familiares, en general los vinculados a partidos de izquierda de matriz leninista que se han dado la meta de conseguir la cabeza de Ibarra. Algunos familiares de las víctimas han amenazado con asesinar a hijos de Ibarra si este no es arrojado al basural de la historia, pero ningún fiscal se atrevió a presentar cargos contra las personas identificadas que hicieron saber de sus propósitos.
La semana pasada un escrache contra la vivienda de Ibarra generó que el vecindario chocara con los familiares que llevaron el operativo y desde entonces vigilan los aledaños del barrio de Villa Ortúzar donde habita el alto funcionario.
La Sala Juzgadora debe reunir diez votos para sancionar al jefe del Gobierno y como en esa instancia priman más los objetivos políticos que conseguir justicia y verdad por lo ocurrido, los observadores siguen atentos la posición de presidente Néstor Kirchner y el grado de recepción que puede tener su apoyo a Ibarra sobre los legisladores del Frente para la Victoria.
En tanto, el gobierno local quedó a cargo del vice jefe, Jorge Telerman y la prensa especula sobre un fuerte enfriamiento con Ibarra, que sería una señal que el reemplazante especularía con un largo interregno. O, con la destitución en marzo del jefe de Gobierno y a Telerman ocupando ya no provisionalmente el cargo. *
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