El socialista Evo Morales no piensa por ahora en Buenos Aires
En el Palacio San Martín cuentan que no saben de ese malestar que abrumaría a Néstor Kirchner y más bien se inclinan a pensar que hubo cierta negligencia en esas oficinas al no enviar una invitación formal al primer indígena que llega a la presidencia en el país del Altiplano. Por eso de que «muchas manos en un plato, hacen mucho garabato» pareciera que las diversas líneas oficiales que tienen relaciones con el Movimiento Al Socialismo, se neutralizaron en la emergencia.
» Clarín», que abrió la controversia, reconoce que «también hay incomodidad en La Paz, porque dicen que de todos los países que visitará Morales llegaron invitaciones formales desde las mismas presidencias; y que en cambio, desde la Argentina, el equipo del ex dirigente cocalero recibió sólo mensajes de terceras líneas».
Kirchner fue uno de los primeros, si no el primero, que llamo a Morales la noche de su gloria y le prometió que irá a su asunción. Nadie cree aquí que la molestia presidencial aborte ese vuelo.
Gran parte de las relaciones con Evo Morales la lleva el equipo del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, pero se cruzan en el medio, dirigentes piqueteros cercanos al Presidente y sobre todo el viceministro del Interior, Rafael Follonier, un «setentista» que aquí quiere decir mucho.
Durante su proselitismo, Morales hablaba de pedir un precio más justo a Argentina por el gas que se le compra. Incluso en medios oficiales se dijo que habría un encuentro entre bolivianos y argentinos en estos días pero desde el vecino país, Antonio Peredo, del entorno de Evo y posible ministro de su gabinete, informó que no había ninguna reunión prevista.
Un desajuste que no tiene explicación. Con todo bolivianos y argentinos buscan alternativas para que Morales y Kirchner, uno de los principales aliados del boliviano en la región, se sienten frente a frente a conversar sobre los aspectos más relevantes de las futuras relaciones bilaterales, que van desde negocios en materia energética a cuestiones migratorias.
Pese a lo que se escribe en Clarín y en Ambito Financiero, funcionarios consultados insistieron con que «entre el gobierno y el nuevo presidente electo de Bolivia existen las mejores relaciones», aunque aún no puedan decir cuándo se realizará el encuentro.
Morales el viernes estuvo en La Habana con Fidel Castro, el martes en Caracas, con Hugo Chávez, y ayer y hoy en Madrid con José Luis Rodríguez Zapatero y el Rey Juan Carlos . Andará el 13 por Brasilia con Luiz Inácio Lula da Silva y su itinerario de viajes incluye entre otros países de Europa, Asia y Ãfrica a China Popular. La Argentina no está en la agenda
Kirchner, que conoció a Morales en noviembre de 2003, lo respaldó. Ambos países son vecinos estratégicos que se necesitan: tienen una extensa frontera común, hay unos dos millones de bolivianos en este país, y actualmente tiene mucho peso la dependencia argentina del gas boliviano.
Según Clarín, fuentes bolivianas reconocieron que hubo una fecha tentativa para que Morales viniera al país, el domingo 14 de enero, un día que, dicen, es de descanso sagrado para Kirchner. Este diario afirma que el mensaje a La Paz es que quieren una visita de Morales a la «mayor brevedad». En ambas Cancillerías no descartan que venga antes del 22 de enero.
Además en cancillería vieron como posible la versión de que Morales se uniría a la bilateral que Lula y Kirchner mantendrán el 18 de enero, en Brasilia, o la trilateral con Chávez, el 19. En este embrollo, Ambito Financiero se interroga si hubo distracción local o Morales presiona por el precio del gas. Veremos. *
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