Secuestran al chofer del embajador jordano en Irak
«La posición de Jordania ante el terrorismo es conocida, no nos plegamos a las presiones, acciones o peticiones de los terroristas», declaró el sábado el portavoz del gobierno jordano, Nasser Jawdeh, en reacción al ultimátum de los secuestradores.
Los secuestradores del hombre, chofer del embajador jordano en Irak, fijaron un plazo de tres días para que Jordania libere a una iraquí, según un vídeo difundido por la cadena de televisión Al Arabiya.
Los secuestradores piden que la iraquí detenida por haber planeado cometer un atentado suicida en un hotel de Ammán en noviembre sea liberada.
Los diarios iraquíes publicaron ayer un llamamiento para que los cuatro rehenes occidentales miembros de una organización humanitaria sean liberados.
«Hacemos un llamamiento para que nos ayuden a obtener el regreso de nuestros parientes sanos y salvos», escriben las familias de los secuestrados.
El grupo hasta ahora desconocido de «Las Brigadas de las Espadas del derecho» secuestró el 26 de noviembre en Bagdad al británico Norman Kember, a los canadienses James Loney y Harmeet Singh Sooden, y al estadounidense Tom Fox.
Sus secuestradores amenazaron con ejecutarlos si todos los prisioneros en Irak no eran liberados antes del 10 de diciembre. Por el momento no se tienen más noticias de los secuestradores ni de los rehenes.
Tampoco se tienen noticias de los seis sudaneses, entre ellos un diplomático, que fueron raptados el 23 de diciembre en Bagdad.
«Seis sudaneses, entre ellos el segundo secretario de la embajada de Sudán en Bagdad, fueron secuestrados el viernes en la capital poco después de la oración semanal», indicó la cadena de televisión por satélite Al Yazira el viernes.
Los secuestros en Irak comenzaron en abril de 2004. Cerca de 50 extranjeros han sido tomados como rehenes o desaparecieron en Irak. Cientos de iraquíes también han sido secuestrados.
Por otra parte, el período de Navidad no se tradujo en un período de calma y descenso de la violencia en el país.
Dos soldados iraquíes murieron y otros tres resultaron heridos por el impacto de un obús de mortero contra su caserna en Mahmoudiyá, a 30 kilómetros al sur de Bagdad.
Dos civiles murieron y tres guardias de seguridad resultaron heridos en un atentado con coche bomba al paso del convoy del kurdo Abdalá al Jaaf, responsable de la gestión del programa de raciones alimentarias para la provincia de Taamim, cuya capital es Kirkuk, a 255 kilómetros al norte de Bagdad.
Un soldado estadounidense murió en la mañana de ayer al explotar una bomba artesanal mientras patrullaba las calles de Bagdad, anunció el mando militar norteamericano. *
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