"Debería darles vergüenza si esta vez no llegan a nada"
Aunque fiel a su estilo no ofreció declaraciones a la prensa y permaneció callado durante la ceremonia de apertura de las conversaciones, en La Habana, el autor de «Cien años de soledad» centró la atención de la concurrencia y las cámaras.
Los periodistas acompañaron al Premio Nobel de Literatura 1982 cuando llegaron a saludarlo con efusivos abrazos el comisionado de paz del Gobierno de Colombia, Luis Carlos Restrepo, y el jefe militar Antonio García.
«Hay que acabar con esta guerra», le dijo al comisionado de paz, quien a su vez le respondió: «Esto es un paso, ya su compañía es una garantía de que vamos por buen camino. Todavía nos falta un buen trecho».
En su discurso, el comandante guerrillero señaló que García Márquez será un buen augurio «para que podamos trascender 100 años de soledades y dolores, y al final de los tiempos puedan pasar eternidades de paz y de vida para Colombia».
Antes de iniciar el acto uno de los miembros de la comisión civil garante de los acercamientos de paz, le preguntó si estaba optimista. ‘Gabo’ expresó su escepticismo.
«Si digo que sí y no llegan a nada, me muero de la rabia», le contestó García Márquez, invitado especial en la ceremonia y quien se encuentra en Cuba con motivo del Festival del Cine Latinoamericano de La Habana, que concluyó este viernes.
Con la prensa como testigo, asediándolo con cámaras, micrófonos y grabadoras, les dijo a los integrantes de la comisión civil: «Ellos pelean, que se arreglen ellos».
«Conste que en esta guerra siempre he estado del lado malo. Lo que pasa es que ya no se sabe quién es el malo», manifestó el escritor colombiano, de 78 años.
‘Gabo’ ocupó una silla conciliadora en el Hotel Palco, en el oeste de La Habana, para acompañar los diálogos exploratorios entre la administración de Alvaro Uribe y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que en varias ocasiones ha iniciado conversaciones con gobiernos sin que se hayan concretado en un proceso de paz.
El Gobierno de Colombia y la guerrilla del ELN analizan este sábado en La Habana los términos en que estarían dispuestos a iniciar un diálogo de paz, tras reconocer las abismales diferencias que uno y otro tienen sobre el conflicto armado y la mutua desconfianza.
El comisionado de paz del Gobierno, Luis Carlos Restrepo, y el jefe militar del ELN, Antonio García, se reúnen en El Laguito, un área privada del oeste de La Habana, para decidir si se vuelven a encontrar, las condiciones de una próxima cita y las condiciones en que se realizará.
«Sentimos que cumplimos con sentarlos a la mesa. Esperamos que salga de La Habana la continuidad de la negociación y definan una reunión donde entren en materia», dijo a la AFP Gustavo Ruiz, miembro de un comité civil garante de los acercamientos.
Las pláticas, que podrían concluir antes del 22 de diciembre, se instalaron la noche del viernes en un hotel de La Habana, en Miramar (oeste), en un acto al que asistió el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, delegados de España, Noruega y Suiza, la comisión civil y el vicecanciller cubano, Rafael Dausá.
El comandante rebelde ya puso sobre la mesa la condición para iniciar un proceso de paz: que el Gobierno reconozca que en Colombia existe un conflicto armado con causas sociales, económicas y políticas, y no una amenaza terrorista como sostiene el presidente Alvaro Uribe.
«Es fastidioso de parte y parte poner condiciones. Una política de paz implica que el Gobierno reconozca que hay un conflicto. Sin ese reconocimiento va a ser difícil dialogar», aseveró García la noche del viernes en rueda de prensa. *
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