Otro triunfo contra la impunidad

Argentina: no pudo jurar como diputado Luis Patti

Doscientos doce diputados votaron para que el diploma del diputado electo por el partido conservador Unión Federalista sea retenido y analizado por la Comisión de Poderes que debe considerar las acusaciones contra el ex policía que tiene mínimas chances de sentarse en el futuro en la cámara baja.

Sucede que las acusaciones que presentó, entre otros, el diputado Miguel Bonasso, un amigo personal del presidente Néstor Kirchner aunque no está alineado al bloque del Frente para la Victoria, parecen sólidas sobre la participación de Patti en el secuestro, torturas y asesinato de militantes Montoneros en los años del terror.

Hay un fuerte antecedente para pensar en que está echada la suerte del comisario que fue intendente varias ocasiones con más del 60% de los sufragios de Escobar, una población cercana a esta Capital. Es el caso del ex general Domingo Bussi al que se le negó en 1999, el acceso a la Cámara baja por haber sido un violador de los derechos humanos tanto como jefe militar en los 70 como interventor en la provincia de Tucumán, donde, así es la historia, fue en tiempos de la Constitución, elegido dos veces como gobernador.

Bussi está actualmente procesado y detenido en su casa, pero el año próximo, junto a varios centenares de militares y policías, será sometido a juicio oral y público por las tropelías durante la dictadura militar.

La sesión fue tensa, y el alineamiento contra Patti tuvo sus matices. Por caso el bloque de centro-derecha de Propuesta Republicana (Pro) del ingeniero Mauricio Macri, votó por el análisis de ese diploma lo hiciera la Comisión pertinente y que ayer no prestara juramento. Lo hizo, en parte, esperando apoyos para su propio reclamo para que tampoco se le permitiera jurar como diputado nacional a Eduardo Lorenzo «Borocotó», un conocido pediatra que se pasó como un rayo después de los comicios al espacio del kirchnerismo.

El propio Presidente lo recibió con los brazos abiertos, un gesto que, suponen muchos, le costó un alto precio político a Kirchner.

Pero el Pro no pudo conseguir bloquear el ascenso legal de Borocotó ya que una leve mayoría, pero mayoría al fin, no quiso homologar su caso con el del comisario torturador, posición no solamente del espacio kirchnerista sino incluso del ARI de Elisa Carrió a pesar del extremo anti kirchnerismo de este bloque.

Volvamos a Patti. Se formó una coalición efímera contra el ex comisario que abarco el kirchnerismo, los radicales, el ARI, los socialistas, independientes e incluso el Pro.

 

Una abrumadora mayoría contra la impunidad

La carta magna establece que son los diputados los que juzgan la idoneidad de sus pares y va de suyo que un acusado de violador a los derechos humanos no tiene calidad moral para ser legislador si es que, se subrayó, el cuerpo quiere seguir siendo la Honorable Cámara de Diputados.

El debate fue tenso y por momentos las barras que Patti convocó para que lo alentaran, no dejaron oír claramente a los que impugnaron su diploma. El frustrado legislador se fue del recinto apenas terminó su defensa y lo mismo hicieron sus seguidores, pero siguió colgada de los palcos una pancarta terminante: «Patti, genocida».

El peronismo que no está con Kirchner, tanto el menemismo como el duhaldismo, hicieron lo suyo para lograr que Patti jurara pero la votación no registró las mismas adhesiones entre los integrantes de ese espacio. De manera sutil, pero no muy feliz, esos sectores intentaron ver en la impugnación una extensión de la interna dentro del justicialismo entre el Presidente y el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, que fue su aliado en la derrota del 23 de octubre.

¿Qué harán esos legisladores y otros como los que rodean al ex presidente efímero Adolfo Rodríguez Saá en la Comisión de Poderes y Reglamento? ¿Qué hará el Pro? Se sabrá en las próximas semanas y allí Patti podrá defenderse. El dictamen debe reunir los dos tercios de los votos de los legisladores para que Patti ya no tenga ninguna otra oportunidad.

La discusión puso sobre el tape que es la carta magna, que incluye la imprescriptibilidad de la violación de los derechos humanos, la que fija los límites de la soberanía popular.

Sea como fuere, otra vez el pasado no olvidado exhibe la fortaleza de las convicciones de que no debe haber impunidad con los crímenes de lesa humanidad.

Hoy, por caso, se inicia una nueva ronda de dos días en Plaza de Mayo contra la impunidad organizada como todos los años por las entidades defensoras de derechos humanos.

La Cámara de Diputados eligió como su presidente, tercero en la línea de sucesión presidencial, al kirchnerista Alberto Balestrini que era hasta ahora intendente del partido bonaerense de La Matanza, que es mayor en población a cinco provincias juntas. *

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