Presidente iraní minimizó declaraciones sobre Israel
Ahmadinejad se cuidó de repetir, ante centenares de estudiantes miembros de las milicias islamistas de Teherán, el duro mensaje que profirió el miércoles pasado sobre el Estado hebreo y que le valió la condena unánime de la comunidad internacional y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
También intentó quitarle hierro a sus declaraciones al subrayar que «se limitó a repetir lo que se ha venido diciendo en los últimos 27 años y que recoge las posiciones del imán (Jomeini, fundador de la República Islámica), del Guía Supremo (ayatolá Alí Jamenei, actual número uno iraní) y de la nación musulmana».
Sin embargo, la diplomacia intentaba atenuar el efecto de las declaraciones de Ahmadinejad. Incluso su predecesor, Mohamad Jatami, abandonó su silencio para criticarle casi abiertamente.
«No debemos pronunciar palabras que nos crean problemas económicos y políticos en el mundo», dijo.
Aunque el ultraconservador Ahmadinejad se ha limitado a repetir un eslogan oficial y si la negación de Israel es un dogma fundador de la República Islámica de Irán, ningún dirigente de su rango las había pronunciado en los últimos años.
Ahmadinejad aseguró que sus declaraciones no suponen nada nuevo e insistió en la ilegitimidad de Israel, aunque esta vez no ha hablado de destrucción.
Los aliados de Israel «desde hace cincuenta años intentan que el mundo reconozca la existencia de un régimen de ocupación ilegal», declaró el presidente, que suscitó en el auditorio los eslóganes de «Â¡Muerte a Israel!»
Los que reconocen a Israel «deben saber que se oponen a las naciones musulmanas, se trata de un crimen imperdonable», dijo el jefe del Ejecutivo iraní, con el pañuelo palestino anudado en el cuello.
«Nadie en el mundo musulmán tiene el derecho de reconocer a un régimen usurpador que mata cada día», agregó.
Acusó también a los aliados de Israel de emplear un doble mensaje pues, según él, equipan al Estado hebreo con ojivas nucleares y prohíben a Irán que utilice tecnología nuclear civil.
En este sentido, descartó que su país vaya a suspender totalmente las actividades ultrasensibles relativas al enriquecimiento de uranio, y tildó de «mentira» el argumento de los occidentales que dicen que se trataría de una medida de «confianza». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad