Procesan a jefe de gabinete del vicepresidente Cheney

Duro revés para la Casa Blanca

Lewis «Scooter» Libby fue procesado por mentir y obstruir la pesquisa en el caso de Valerie Plame, la agente encubierta de la CIA cuyo nombre fue filtrado ilegalmente a la prensa, presuntamente para desacreditar a su esposo, el ex embajador Joseph Wilson, por cuestionar públicamente los argumentos que llevaron a la guerra de Irak.

Inmediatamente después de conocer el fallo del jurado investigador federal, Libby renunció a su cargo en la Casa Blanca para impugnar los cinco cargos con los que fue inculpado: uno de obstrucción de la justicia, dos de falso testimonio y otros dos de perjurio.

Por su parte, Cheney dijo aceptar con pena su renuncia. «Libby me ha informado que renunció para impugnar los cargos en su contra. He aceptado su decisión con profunda pena», informó en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

La acusación federal ocurre tras dos años de investigación conducida por el fiscal Patrick Fitzgerald y que podría involucrar incluso al propio Cheney. Según el diario The New York Times, fue el vicepresidente quien informó a Libby sobre la identidad de Plame.

En Estados Unidos develar la identidad de un agente de inteligencia es un crimen federal. El asunto condujo a la oposición a cuestionar nuevamente los argumentos para ir a la guerra en Irak, iniciativa cada vez más impopular entre los estadounidenses, según los sondeos.

Este viernes, el Partido Demócrata exigió que Bush haga una declaración pública sobre este escándalo.

«El pueblo estadounidense merece que el presidente Bush responda directamente sobre el papel que sus consejeros jugaron en la manipulación de la información operada para asegurarse el respaldo a la guerra en Irak, en la orquestación de esfuerzos para calumniar a los opositores a la guerra y para acallar el asunto», declaró la directora de comunicaciones del partido, Karen Finney.

El otro alto funcionario involucrado en el caso Plame es el principal estratega político del presidente Bush, Karl Rove.

El fiscal Fitzgerald dijo que no decidió aún si lo inculpará, pero subrayó que continuará investigándolo, dijo este viernes el abogado de Rove, Robert Luskin, en un comunicado.

Libby, considerado la mano derecha del vicepresidente Dick Cheney, enfrenta una posible condena máxima de 30 años en prisión y una multa máxima por 1,25 millones de dólares si es hallado culpable de los cinco cargos.

El fiscal Fitzgerald indicó en una declaración este viernes que Libby fue inculpado «por presuntamente haber mentido sobre cuándo y dónde en 2003 se enteró y a continuación divulgó a periodistas la información clasificada vinculada al empleo de Valerie Wilson en la Agencia Central de Inteligencia (CIA)».

Y prosiguió: «los cargos suponen que Libby mintió a los agentes del FBI que lo interrogaron el 14 de octubre y el 26 de noviembre de 2003, cometió perjurio cuando testificó bajo juramento ante el gran jurado el 5 de marzo y 24 de marzo de 2004, y obstruyó la justicia al dificultar la investigación del gran jurado sobre la filtración no autorizada de la pertenencia de Valerie Plame a la CIA a varios reporteros en la primavera (boreal) de 2003″.

Fitzgerald agregó: «cuando los ciudadanos testifican ante los jurados investigadores deben decir la verdad.

Sin la verdad nuestro sistema de justicia criminal no puede servir a nuestra nación o ciudadanos».

«La exigencia de decir la verdad se aplica igualmente a todos los ciudadanos, incluyendo a personas en altos cargos del gobierno», concluyó.

Libby es considerado uno de los que planeó en 2003 la invasión de Irak. *

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