Partes del fuselaje fueron encontradas enterradas a unos ocho metros de profundidad

Avión nigeriano se estrelló y murieron sus 117 ocupantes

Habitantes de la zona, cercana a Lagos, la capital comercial de Nigeria, afirmaron haber visto cómo un Boeing 737 estallaba en el cielo mientras volaba en dirección norte a través de una tormenta que se desencadenó poco después del anochecer del sábado.

En el alba de ayer domingo, partes del fuselaje del aparato fueron encontradas enterradas a unos ocho metros de profundidad, en medio de un aterrador paisaje sembrado de restos humanos.

«Es un desastre nacional. No se recuperó ni un solo superviviente», afirmó el jefe de la policía del Estado de Ogun, Tunji Alapini, cuyos hombres fueron los primeros en llegar al lugar del siniestro.

El avión de la compañía nigeriana privada Bellview Airlines «se estrelló a una velocidad tan alta que quedó completamente enterrado», declaró a la AFP un portavoz de la Agencia Nacional para la Gestión de Emergencias (NEMA).

«No se encontraron supervivientes… y el avión está verdaderamente irreconocible», explicó por su parte Abiodun Orebiyi, secretario general de la Cruz Roja nigeriana.

Varias casas de Lissa se vieron dañadas por partes del fuselaje del aparato pero sus habitantes sólo sufrieron heridas leves, afirmaron fuentes locales.

«Oímos un ruido enorme y, de pronto, una gran explosión. Pensamos que era una bomba que había explotado y nos asustamos muchísimo», contó Hammed Ijalaye, un campesino de la localidad.

Por su parte, la esposa del general maliense Cheij Omar Diarra, subsecretario ejecutivo de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental (Cedeao), confirmó la muerte de su marido en el accidente, pese a que en un primer momento se le había dado por vivo. «Sus compañeros nos llamaron y nos dijeron que murió. Nadie sobrevivió. El avión estalló en mitad del cielo», declaró N’Deye Marie Diarra, contactada por teléfono en su casa de la capital de Mali, Bamako.

Sin embargo, los investigadores nigerianos aún no ofrecieron explicación alguna sobre lo ocurrido con el aparato, en el que viajaban 111 pasajeros y seis tripulantes.

El vuelo número 210 de la Bellview Airlines perdió contacto con la torre de control del aeropuerto de Lagos «tres minutos después del despegue», el sábado por la noche, en dirección a la capital política de Nigeria, Abuja, precisó el presidente de la compañía, Tunde Yusuf.

Durante varias horas se creyó que el avión se había estrellado en el mar y los helicópteros de rescate rastrearon una zona cercana a la ciudad de Kishi, a 400 kilómetros al norte de Lagos.

Fuentes oficiales declararon en un primer momento que más de la mitad de los pasajeros habían sobrevivido al accidente. Horas más tarde, un equipo de televisión encontró partes del fuselaje en un bosque cerca de Otta.

No es la primera vez que Nigeria es escenario de un importante accidente de aviación. En mayo de 2002 un aparato se estrelló contra una zona de la ciudad de Kano, causando la muerte de 150 personas.

La Bellview Airlines cubría las rutas entre Nigeria y varios países del oeste de Africa, así como de Lagos a Londres. Tiene fama de compañía seria y segura entre los numerosos diplomáticos y hombres de negocios que la utilizan. *

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