"Kissinger con polleras"

Sus amigos y enemigos la consideran una guerrera nata y una estratega genial. Cultiva el bajo perfil, y tiene acceso directo a Bush durante las 24 horas. Los halcones de la administración Bush la comparan con Kissinger y la aman como a una diosa.

La ex asesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos posee una sólida formación universitaria, y es dueña de un extenso currículum donde se destaca por su especialización en asuntos rusos y de control de armas. Apoya el proyecto de un escudo defensivo contra misiles balísticos impulsado por Rumsfeld y sostiene que Estados Unidos debería examinar a fondo su marco doctrinario estratégico. Condoleezza Rice, fue una de las arquitectas principal de la nueva Doctrina de Seguridad Nacional presentada por Bush al Congreso estadounidense. En ese nuevo marco doctrinario se establece que Estados Unidos abandona la estrategia de la disuasión militar sostenida durante toda la Guerra Fría y pasa a la acción preventiva contra los enemigos de la nación.

Condi, como le dice el presidente a la también pianista y buena patinadora, posee un bachillerato universitario y doctorado en ciencias políticas en la Universidad de Denver; licenciatura en la Universidad Notre Dame, y en su legajo figura como catedrática y administradora en la Universidad de Stanford, y becaria del Instituto Hoover.

Ha escrito o colaborado en varios libros, incluyendo » Alemania Unificada y Europa Transformada» (1995), » La Era de Gorbachov» (1986), y «Lealtad Incierta: La Unión Soviética y el Ejército Checoslovaco» (1984). A su llegada a Washington en 1986, trabajó en planificación estratégica nuclear en el Estado Mayor Conjunto como parte de una beca del Consejo de Relaciones Extranjeras.

Antes de su paso por la administración de Bush fue miembro del personal del Consejo de Seguridad Nacional, 1989-1991, directora y luego directora principal de Asuntos Soviéticos y de Europa Oriental; posteriormente fue nombrada ayudante especial del asesor de Asuntos de Seguridad Nacional.

Para sus admiradores del Pentágono, deslumbrados por la capacidad intelectual. Condi es algo así como una especie de «Kissinger con polleras», afirman algunos funcionarios en el Departamento de Estado.

Condolezza, quien integró junto a Cheney y Powell el equipo de campaña de Bush, fue reclutada para las filas republicanas en 1984, durante una cena en Washington con Brent Scowcroft, quien luego sería consejero de Seguridad Nacional durante el gobierno de Bush padre.

Tras un fugaz romance con la luminaria negra, Scowcroft la introdujo en el ambiente social de la política de Washington. En 1989, Rice se incorporó a la seguridad nacional como encargada de los asuntos soviéticos.

Rice mantiene un férrea amistad con George Shultz, quien fuera el otrora poderoso secretario del Tesoro y luego secretario de Estado en la era de Reagan. Precisamente fue Shultz quien se comunicó con Bush padre, quien luego la ubicó como jefa del equipo exterior del entonces candidato presidencial, su hijo pródigo.

Se caracteriza por un carácter firme, una preparación intelectual sólida, y por el bajo perfil que cultiva en su relación privilegiada con el despacho presidencial. Es dueña de un estilo claro y sencillo para exponer sus ideas, y siempre comienza sus conferencias con la misma frase: «¿Cuáles son los intereses de Estados Unidos?»

Se reúne con el presidente todos los días, y comparte largas jornadas de trabajos a solas con él.

Su fervor anticomunista no le impidió tomar como suyo un precepto táctico de Stalin: «se va a la derecha aislando a la izquierda, luego a la inversa, para después regresar a la derecha sin tener enemigos al frente», dicen algunos analistas.

Es una guerrera nata, dotada de capacidades estratégicas que asombran a sus interlocutores.

Pero convertirse en una de las mujeres más poderosas de Estados Unidos no ha sido fácil. Rice nació en 1954 en un barrio segregado en Birmingham, Alabama.

Sus padres eran maestros de escuela, y a pesar de vivir protegida de la discriminación, se dice que vivió de cerca el racismo por varios episodios, incluyendo un ataque con bomba a una iglesia de su ciudad donde murieron cuatro niñas negras. La funcionaria tenía nueve años.

Explica que su nombre es una creación de su madre, una profesora de música que se inspiró en el italiano «con dolcezza» (con dulzura) para elegir su nombre.

Siempre dice que ella no fue marcada por el racismo que padeció durante su niñez. Sin embargo, los que la subestimaron o intentaron minimizarla ante el poder, conocen de su persistencia para seguir adelante y conseguir sus metas, revelan algunos perfiles. *

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