Disminuir la desigualdad es la promesa de la candidata oficialista a la Presidencia

La socialista chilena Bachelet lanza su programa de gobierno

«Este es un programa para el próximo gobierno, no promesas que no se pueden cumplir», dijo Bachelet al presentar en la sede de su comando de campaña en Santiago el texto de casi 100 páginas que guiará su administración en caso de ganar la presidencia.

Todas las encuestas la sitúan como la gran favorita para la elección del 11 de diciembre, con un 45% de intención de voto, contra 20% de los derechistas Joaquín Lavín y Sebastián Piñera y 5% del humanista Tomás Hirsch.

El programa, según explicó la candidata, es el resultado de un trabajo «macizo» y riguroso», en cuya elaboración participaron todos los partidos de la oficialista Concertación Democrática, la coalición que se mantiene en el poder desde 1990 y que junto a Bachelet aspira a un cuarto mandato hasta el 2010.

El conglomerado, que reúne a socialistas, demócrata cristianos, radicales social demócratas y el Partido por la Democracia (PPD), se instaló en el poder después de derrotar al ex dictador Augusto Pinochet (1973-1990), en un histórico plebiscito por el cual buscaba mantenerse otros ocho años al frente del país.

«Este programa procura responder a la demanda ciudadana de entrar a una nueva fase en nuestro desarrollo, luego de 15 años de un exitoso proceso de consolidación de la democracia», afirmó Bachelet.

«En esta nueva etapa debemos asegurarnos que nuestra economía siga creciendo, pero también debemos reducir las desigualdades, acabar con la pobreza, combatir la discriminación y la exclusión», agregó.

El texto mantiene intactos los pilares sustentados por los tres gobiernos de la Concertación, sin hacer grandes modificaciones en materia económica ni en la conducción política y social.

El plan no se pronuncia sobre una eventual legislación para permitir el aborto, el matrimonio entre homosexuales o una ley de punto final para cerrar los juicios por violaciones a los derechos humanos que enfrentan los militares que colaboraron con la dictadura de Pinochet.

De la mano de un elogiado manejo macroeconómico, la economía chilena se apresta a crecer éste y el próximo año en torno al 6%, en un clima de estabilidad social y reducción constante de los índices de pobreza, que alcanza a un 18% dentro de una población de 15 millones de habitantes.

En su programa, Michelle Bachelet plantea reducir la brecha entre ricos y pobres a través de la instauración de un «gran sistema de protección social», que acompañe a las personas desde la cuna hasta la tercera edad.

El sistema está centrado en mejorar el acceso a la educación y de las mujeres al mercado del trabajo, junto con ampliar la cobertura de la salud pública y reestructurar el sistema de pensiones, que tiene una escasa participación de trabajadores independientes.

La primera etapa de las medidas debiera financiarse con un incremento real del gasto público del 6% en 2006, aunque no se prevé aumentar la actual carga impositiva. El impuesto al valor agregado (IVA) se mantendrá en su tasa actual del 19% si Bachelet es elegida como la primera mujer presidenta del país.

El programa de Bachelet  ex ministra de Defensa del presidente socialista Ricardo Lagos  incluye además políticas activas para estimular la innovación y adopción de nuevas tecnologías. La meta es llegar a 2010 con una inversión de más del 1% del PIB en investigación y desarrollo.

La candidata prevé además mantener bajo la propiedad del Estado a la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), la mayor productora mundial de ese metal.

En el plano político, el programa plantea fortalecer la democracia, cambiando el sistema electoral para aplicar un modelo proporcional y haciendo automática la inscripción para votar. *

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