Cuatro presuntos etarras están prontos para a ser juzgados en París
Cuatro presuntos militantes de la organización separatista armada vasca ETA, sospechosos de haber participado en el robo de 1,6 toneladas de dinamita industrial cerca de Grenoble (centro-este de Francia) en marzo del 2001, se sentarán hoy lunes en el banquillo de la justicia francesa.
Los españoles Gregorio Vicario Setién, de 47 años, Alberto Ilundáin Iriarte, de 43 años, y María Dolores López Resina, de 54 años, así como Didier Aguerre, un francés de 29 años, todos sospechosos de ser miembros activos de ETA, están acusados de haber robado 1,6 toneladas de dinamita, 23.500 metros de cable para los explosivos y 28.689 detonadores. Por su parte, Ohiane Errazquin Galdós, también estaba acusada, pero se suicidó en prisión en julio de 2004. El robo se produjo los días 7 y 8 de marzo de 2001 en unos almacenes de la sociedad Titanite, que ya había sido víctima de otro robo de 8,7 toneladas de explosivos por otro comando de ETA en Plévin (oeste de Francia) en septiembre de 1999. Al menos seis personas irrumpieron en los locales de la sociedad y secuestraron a varios empleados y a otras personas para robar los explosivos. Según la investigación, parte de este material fue encontrado posteriormente pero la otra fue utilizada en España donde pudo servir para perpetrar 45 atentados y 15 intentos de ataques. Estos atentados causaron la muerte de ocho personas, entre ellas un niño de 6 años, y de dos activistas de la organización, muertos al hacer explosión su vehículo.
Uno de los presuntos miembros del comando, Gregorio Vicario Setién, fue detenido el 8 de marzo de 2001. En su vehículo, la policía descubrió varios indicios susceptibles de establecer su participación en el robo, sobre todo, notas manuscritas sobre la localización y la vigilancia de los locales de Titanite. *
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