Bolivia: pugna por los escaños
Un fallo del Tribunal Constitucional (TC) ordenó en septiembre por razones demográficas redistribuir los escaños parlamentarios, lo que debería asignar -según una interpretación extraoficial del concepto- 4 escaños adicionales a los departamentos de Santa Cruz y 2 a Cochabamba, en desmedro de La Paz, que perdería 3; Potosí, 2, y Oruro, 1.
Este miércoles los representantes de Cochabamba pusieron el grito en el cielo después de que Santa Cruz propusiera que esa sección del país sacrifique esos dos escaños en favor de las regiones andinas que están perdiendo posiciones por el fallo del TC.
En la reanudación de las sesiones del Congreso -encargado de hacer cumplir el fallo del TC- Santa Cruz, la región más rica y poblada del país, postuló la fórmula ‘3-3′, es decir que La Paz, Oruro y Potosí pierdan sendos escaños y que éstos se abonen en su cuenta, como único beneficiario del fallo.
El bloque parlamentario de Cochabamba denunció un «complot» entre Santa Cruz y La Paz, Oruro y Potosí, para restarle presencia en el Congreso, en una situación que complicó aún más las disputas regionales.
En ese marco, el presidente del bloque parlamentario de Santa Cruz, Williams Paniagua, volvió a amenazar con retirar a los legisladores de esa región y desbaratar las elecciones presidenciales, en caso de que el Congreso no aplique en toda su extensión el fallo judicial y eleve de 25 a 29 la representación regional.
El político-empresarial Comité Pro Santa Cruz, mientras tanto, pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) un «observador imparcial» presente en las deliberaciones del Congreso.
«Un observador imparcial de la OEA para que analice en el lugar la problemática existente y descubra por sí mismo la gratuita discriminación que sufre el departamento de Santa Cruz, con el agravante de una propaganda centralista de naturaleza perversa y que desfigura la realidad», dice una misiva enviada al secretario general de la organización, Miguel Insulza.
Santa Cruz se ha convertido en el pulmón económico del país y en el centro de la inmigración, principalmente de indígenas andinos.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Norah Soruco, presagió una «catástrofe» si los congresistas no alcanzan un acuerdo que sea aceptable para las cinco regiones -de las nueve que hay en Bolivia- envueltas en la crisis.
Pese a la incertidumbre que rodea las elecciones de presidente, vice, legisladores y prefectos (gobernadores), pautadas para el 4 de diciembre, los tres principales candidatos, el cocalero Evo Morales, el ex presidente Jorge Quiroga y el empresario Samuel Doria Medina, no se daban tregua y además de desarrollar normalmente sus respectivas campañas, cruzaban dardos entre sí.
Después de que Morales acusara el martes a Quiroga de querer propiciar un golpe de Estado para evitar los comicios, una delegación que apoya al ex presidente denunció una agresión por parte de miembros del MAS, partido del líder cocalero, en la ciudad indígena de El Alto. *
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