Duhalde apoya campaña de su esposa "Chiche"
El diario «La Nación» detectó que desde el Ministerio de Seguridad Social, donde está instalada la hermana del presidente, Alicia Kirchner y desde la Legislatura bonaerense, donde manda el duhalismo, se envían a barrios carenciados desde electrodomésticos a cheques como ayuda en plena campaña hacia las legislativas del 23 de octubre donde se dirime entre otras cosas el liderazgo dentro del peronismo.
Con semejantes datos, ¿cuál es la renovación de la política?, se pregunta el matutino y no solo él. Los partidos de la oposición que advierten desde siempre la existencia de este método de captación, han puesto también el grito en el cielo. Lo llamativo es que kirchneristas y duhaldistas sea acusan de iguales aberraciones (que a veces justifican), que es como mentarles la soga en casa del ahorcado. Desde que en la Argentina se hace política, es decir desde que se organizó como Nación, todos los gobiernos han usado del aparato estatal, provincial o municipal, que no ha sido siempre del mismo color, para captar voluntades y no solamente el día de las elecciones.
En el gobierno nacional o el de la provincia de Buenos Aires, desestiman las denuncias publicadas por sobre una virtual compra de votos con «regalos» del Estado en el conurbano. Ninguno desmintió la cesión de electrodomésticos y cheques de ayuda en plena campaña, pero con una exposición en los medios con pocos precedentes buscan convencer a la opinión pública de que no se trata de una política clientelista.
«Yo no conozco ninguna denuncia, pero si conociera algo, lo denuncio», dijo Kirchner durante una recorrida de campaña por el partido de Lomas de Zamora.
«Eso es una gansada fenomenal», opinó el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Y desafió a los que hacen las denuncias: «Que vayan a la Justicia y que vaya preso el que lo hizo, aunque sea el presidente de la Nación». Según él, pensar que se puede comprar un voto «no resiste ni siquiera un análisis económico».
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández justificó la entrega de electrodomésticos como parte de un programa de asistencia social. «Es muy penoso que cuando el Estado presta ayuda a los que la necesitan se crea que se hace con fines electoralistas», dijo.
¿Qué dicen las autoridades? Que el Ministerio de Bienestar Social con auditorías severas y selección profesional de asistentes universitarios, desde siempre atienden emergencias en barrios carenciados y no se trata de donativos que se entregaran sólo en época de elecciones.
Una práctica añeja
El canciller Rafael Bielsa informó que «para obtener esas ayudas hay que llenar un formulario de tres páginas, en el que constan todos los datos del que lo pide. No creo que eso pueda interpretarse como una compra de votos».
La candidata a senadora por el Partido Justicialista bonaerense, Hilda Duhalde, calificó como «una vergüenza» este tipo de práctica clientelista. Dijo que viene «de la época de los conservadores» y negó tener pruebas de que exista. «No involucren, por Dios, a Duhalde. Es muy feo que traten de involucrarnos en esto», rogó. Incluso pareció tomar distancia de la vicegobernadora Graciela Giannettasio (duhaldista), que conduce el Senado y convalidó los cheques enviados a gente de barrios de bajos recursos.
Para las autoridades nacionales, el clientelismo «puede ser un elemento aislado», pero no debe «empañar el desempeño» de la campaña.
Curiosamente, el ex comisario Luis Patti, un conservador de prosapia añeja, aliado a Duhalde, buscó aprovechar las denuncias y acusó a Kirchner de impulsar el clientelismo en una forma «nunca vista en la historia» argentina. Es como mucho.
Aunque La Nación puede estar en campaña a su manera en favor de referentes de centro derecha en la provincia de Buenos Aires, donde los sondeos le dan muy mal, lo real es que se reitera una manera de hacer política. Era dable esperar esta situación que francamente no es solo de campaña electoral, desde el momento que el kirchnerismo sumo a su llamada renovación, numerosos intendentes de matriz duhalidista, como propia tropa.
A medida que pasen los días este tipo de denuncian arreciarán. Si hay un lugar donde la campaña electoral adquiere tensión es en la provincia de Buenos Aires, donde al parecer la candidata del Presidente, o del Frente para la Victoria, Cristina Fernández de Kirchner, aventaja muy cómodamente a la esposa de Duhalde.
Clarín anota que el caudillo ha decidido tomas cartas en la campaña, porque advierte que su escenario de la noche del 23 próximo, le puede estar dando muy lejos de lo previsto. Además, Duhalde hizo alianza con Patti para apoyar a Chiche pero cada uno va por su lado para la elección de diputados nacionales y provinciales y según algunas encuestas, el que saca partido de convenio es el ex comisario acusado de torturador, no el ex presidente y ex gobernador. Mal negocio. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad