Uno de los galardonados formó parte del Proyecto Manhattan que desarrolló la bomba nuclear en EEUU

Nuevas formas de ver y utilizar la luz, premiadas con Nobel de Física

«Desde que la humanidad comenzó a poblar la Tierra hemos estado fascinados por los fenómenos ópticos y gradualmente se ha ido revelando la naturaleza de la luz. Con la ayuda de la luz podemos orientarnos en nuestra vida diaria u observar las galaxias más distantes del universo», dijo la Academia sueca.

La óptica ha sido la herramienta para los físicos que investigan la luz y Glauber, de 80 años, natural de Nueva York, ex profesor de física en la universidad de Harvard, ganó la mitad del premio Nobel por su «descripción teórica del comportamiento de las partículas de la luz», precisó la Academia.

Glauber, quien formó parte del equipo del Proyecto Manhattan que desarrolló la bomba nuclear para Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, enseñó en Harvard desde 1976 y fue profesor visitante en varios países, entre ellos Francia, Dinamarca y Suiza.

John Hall, de 71 años, es investigador de la universidad de Colorado (EEUU) y del Instituto Nacional de Modelos y Tecnologías de Estados Unidos.

El alemán Theodor Haensch, de 63 años, nació en Heidelberg, es profesor de física en la universidad Ludwig-Maximilians de Múnich y dirige el Instituto Max Planck de Teoría cuántica de Garching (Alemania).

Hall y Haensch compartieron la otra mitad del premio por «su desarrollo del espectroscopio basado en la precisión del láser, es decir la determinación de la luz de los átomos y moléculas con una precisión extrema».

Desde el siglo XIX se sabía que la luz es una forma de radiación electromagnética como las ondas de radio.

Las investigaciones más recientes han mostrado que la luz posee una doble naturaleza, ondas y flujos de partículas.

Roy J. Glauber ha establecido las bases de la óptica cuántica, en la cual la teoría cuántica engloba el campo de la óptica.

Los trabajos pioneros de Glauber, que aplicó la teoría cuántica a los fenómenos de la óptica, se conocen desde hace cuatro décadas, ya que sus primeros artículos datan de 1963.

Las investigaciones de Hall y Haensh en el campo de la óptica cuántica son mucho más recientes, de fines de los años 90, y han arrojado una nueva luz sobre la diferencia entre materia y antimateria, así como también han contribuido a medir el tiempo con una precisión nunca antes lograda.

«Ahora pueden ser construidos lásers con colores sumamente definidos», dijo la Academia al referirse al trabajo de Hall y Haensch, quienes han hecho posible la medida de frecuencias con una precisión que no se había alcanzado nunca antes.

Estos trabajos permitieron desarrollar «relojes de suma precisión» y mejorar la tecnología de los sistemas de navegación por satélite (GPS) para viajes por carretera y mar.

Por su parte Glauber, «estableció las bases de la óptica cuántica que explora la diferencia fundamental entre fuentes de luz como los focos, con una mezcla de frecuencias y fases, y los lásers, que dan una frecuencia y una fase específicas», explicó la Academia de Ciencias sueca.

De qué manera difiere la luz emitida por una vela de la del rayo producido por el láser en un lector CD, o cómo la ya sorprendente precisión de los relojes atómicos puede ser mejorada, están entre los interrogantes que los premiados este año han investigado con éxito, dijo la Academia.

El premio 2005 de Física coincide con los 100 años de los históricos artículos escritos por Albert Einstein, quien en apenas unos meses sentó las bases de una nueva física que sigue vigente hasta hoy. *

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