Alemania: amenazan con romper las negociaciones
En vísperas de una nueva reunión exploratoria con vistas a las eventuales negociaciones entre ambos campos, el secretario general de la CDU, Volker Kauder, aseguró que su partido y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) no aceptarían abrir negociaciones formales de cara a formar una coalición gubernamental con el SPD, mientras este partido no acepte la candidatura de su dirigente a la cancillería.
«No habrá negociaciones sobre el contenido, si el SPD no acepta que nuestra candidata sea canciller. (…) El SPD debe reconocer la realidad», es decir que las Uniones Cristianas (CDU/CSU), como grupo parlamentario más importante, tienen el derecho de designar al próximo canciller, agregó Kauder en declaraciones a la cadena pública de televisión ARD.
La posición es compartida unánimemente por la dirección de la CDU. Según fuentes bien informadas en el seno del partido, sus dirigentes no excluyen una ruptura de las conversaciones si el SPD persiste en sus posiciones.
El vicepresidente del grupo parlamentario del SPD, Ludwig Stiegler, es de la misma idea: «nosotros nos quedamos con Gerhard Schroeder. Y si la CDU dice el miércoles que esta cuestión debe ser solucionada de antemano, no habrá negociación. Terminaremos nuestra taza de té y nos retiraremos de la casa», agregó Stiegler.
El canciller socialdemócrata alemán Gerhard Schroeder insinuó el lunes, por primera vez, que podría renunciar a su aspiración a dirigir un gobierno con los democristianos de Angela Merkel, pero el SPD mantuvo sin embargo su candidatura a la cancillería.
Si el miércoles se produjera efectivamente una ruptura de las conversaciones, se pondría sobre el tapete el tema de la posible convocatoria a nuevas elecciones parlamentarias.
Este último paso está dentro de los cálculos de probabilidades del SPD, si bien no se estima que las cosas puedan llegar a tal extremo, afirman analistas políticos alemanes.
Una solución de este tipo se cree improbable por el efecto devastador que tendría sobre la opinión pública, además de que las arcas de los partidos políticos están vacías tras la campaña electoral, y no en último término, debido a que los diputados que han sido elegidos por primera vez en estos comicios se oponen obstinadamente a que haya nuevas elecciones.
La CDU/CSU obtuvo en total 226 escaños en el parlamento federal alemán (Bundestag), frente a 222 del SPD en las elecciones legislativas anticipadas del 18 de septiembre, que concluyeron con un comicio parcial en una circunscripción de Dresde (este) el 2 de octubre.
La elección parcial tuvo que postergarse para este último domingo, debido al fallecimiento durante la campaña electoral de una candidata a diputado del neonazi Partido Nacionaldemócrata Alemán (NPD), que fue suplantada por otro postulante de esa misma formación.
La victoria de la CDU en Dresde permitió a este grupo parlamentario incrementar su número de escaños, pasando de 225 a 226, mientras que el SPD mantuvo sus 222 escaños sin ningún incremento.
El triunfo de los democristianos contribuyó a fortalecer la posición de Angela Merkel como firme aspirante a la cancillería alemana.
Sin embargo, los dirigentes democristianos consideran ahora que las negociaciones penden de un hilo.
«No pretenderá el SPD que hagamos una amplia negociación de coalición sin aclarar la cuestión central, que es la de quién será el canciller», dijo Edmund Stoiber, presidente de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) partido hermano de la CDU y con quien forma el grupo parlamentario democristiano en el Bundestag. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad