Radicales y kirchneristas se atribuyen la victoria

Ganó en Corrientes un gobierno amigo de Kirchner

La cuestión que ahora todos son dueños de la victoria, como si el gobierno elegido fuera un bien mostrenco. Por lo pronto la Unión Cívica Radical, de capa caída en los grandes distritos se atribuye el suceso pero igual dice el Gobierno que salió a enaltecer la victoria en Corrientes por encima de los partidos políticos. Una manera de acomodarse en esta situación.

En ese sentido, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró: «Los correntinos eligieron claramente la propuesta del futuro a la propuesta del pasado. Lo mágico de esto es que primero se pensó en Corrientes y después en los partidos». «Fue un Frente para enfrentar al pasado. Sacar el 60 y pico (60,6%) de los votos es porque la gente interpreta que es un proyecto austero, honesto, de otra forma de hacer política», explicó el ministro.

Fernández en persona fue quien el domingo se sumó al festejo de los ganadores, frente a la ribera del Paraná. En la misma línea, el resultado fue celebrado como propio por el presidente Néstor Kirchner, que apoyó al binomio oficialista.

El radical Arturo Colombi, un ingeniero civil de 47 años y ministro de Obras Públicas de la Provincia, quedó consagrado nuevo gobernador. El arrastre del apellido fue un factor clave: sucederá a su primo, Ricardo Colombi, líder del Frente de Todos, quien concluye su gestión con altos índices de imagen positiva. Como vice fue electo el diputado justicialista Rubén Pruyas, quien ocupará el cargo de otro dirigente de su partido, Eduardo Galantini. Los dos eran duhaldistas y se pasaron al kirchnerismo, como otros compañeros de ruta. Son cosas que ocurren en estos tiempos. Pruyas, antes fue menemista y en una ocasión le birló con apoyo de sus pares en la Cámara alta, una banca que pertenecía a un radical. Atención: en Tierra del Fuego, el gobernador, Jorge Colazo, que es un radical, anunció que él y su gabinete se pasan a las filas del kirchnerismo.

De hecho, los Colombi protagonizarán el primer traspaso de un gobernador electo a otro en ocho años. El primer triunfo de la alianza UCR-PJ, en 2001, había significado el fin de la última de las 17 intervenciones federales que soportó la provincia en su historia. Esa salida electoral provocó el desfasaje entre el cronograma electoral de Corrientes y el resto de las provincias.

 

Aliado de Kirchner

El principal candidato opositor, Carlos Rubin, apoyado por Eduardo Duhalde, reconoció su derrota sin hesitar. «Los equivocados fuimos nosotros, no el pueblo», afirmó. Rubin, un peronista disidente, encabezó Unidos por Corrientes, una alianza hegemonizada por partidos conservadores de larga tradición local: el Liberal, el Autonomista y el Partido Nuevo del ex gobernador Raúl «Tato» Romero Feris, quien pasó tres años preso bajo cargos de corrupción. «Tato» fue el verdadero motor de esa lista y el gran perdedor de estas elecciones. Su derrota fue doble, ya que su esposa, Nora Nazar, perdió la Intendencia de la capital, principal bastión de su fuerza, a manos del radical Carlos Vignolo.

Para la UCR fue la tercera victoria en otras tantas elecciones provinciales realizadas durante el año. Ya se había alzado con el gobierno de Santiago del Estero en febrero y ganó las legislativas de la provincia de Catamarca en marzo. Así, un partido fuertemente debilitado en los distritos importantes, vuelve a ratificar su capacidad de supervivencia en lugares donde logró desarrollar sólidos liderazgos locales.

En general, en esos tres distritos, Kirchner moja bastante. Por lo pronto, en las coaliciones que deben elegir legisladores nacionales en octubre, van hombres que responden al Presidente y los radicales son más que amigos, no acorde con la línea del Comité Nacional de la UCR.

Así es que los Colombi se diferencian del perfil opositor que sostiene la conducción nacional del radicalismo, encabezada por Angel Rozas, quien se limitó a saludarlos telefónicamente. El candidato a diputado, el porteño Facundo Suárez Lastra –que carga con bajas mediciones– fue el único candidato de otro distrito que acompañó la espera de los cómputos. Con un toque de humor, comentó: «Espero que el triunfo sea contagioso». Desde la UCR afirmaron que la victoria fue del partido y que el kirchnerismo quiso colgarse de la victoria.

En ese sentido, el ministro Fernández afirmó: «Rozas no entendió nunca nada de política, no tiene por qué hacerlo ahora. Aquí nadie intentó sacarle nada a nadie, yo como ministro tengo la obligación de seguir el tema logístico, por eso fui a Corrientes».

Esta estrategia de Kirchner de la transversalidad, que consiste en sumarse a los gobiernos radicales con fuerte arraigo territorial, sucede también –con distintos grados de compromisos– en Catamarca, Tierra del Fuego, Santiago del Estero y Mendoza, además de Corrientes.

También, en Neuquén, kirchneristas y radicales irán juntos contra el gobernador Jorge Sobisch.

El gobierno nacional aceptó respaldar la reedición de la alianza correntina después de descartar otras alternativas que llevaban un peronista al frente de la fórmula. A cambio del apoyo a un radical para la gobernación, se quedó con los dos primeros lugares de la lista de diputados nacionales. Ricardo Colombi figura tercero y, para entrar, el oficialismo debería obtener todas las bancas. Si lo logra, tendrá vía libre para proyectarse en el ámbito nacional, donde ahora es vicepresidente de su partido, pero nunca ejerció el cargo.

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