ENTREVISTA - GABRIEL VALDES, JEFE DE LA MINUSTAH

"La palabra clave para Haití es persistencia"

El diplomático chileno sostuvo que «el próximo gobierno va a necesitar cuatro años más de apoyo de la comunidad internacional, pensar que alguien se puede ir de aquí después de las elecciones es sencillamente una irresponsabilidad».

«La palabra clave para Haití es persistencia. Yo confío esta vez en que Naciones Unidas va a permanecer aquí un largo tiempo, y que los haitianos van a comprender la utilidad que tiene para ellos. Cuando digo Naciones Unidas no estoy hablando sólo de soldados. Estoy hablando de apoyo técnico, de cooperación, de misiones bilaterales de países», dijo el jefe de la Minustah.

«Haití en general está tranquilo, pero todavía existe un problema de fondo, que hace que los temas de la seguridad van a persistir por mucho tiempo en la medida en que aquí no se inicie un proceso de desarrollo y un proceso de incorporación mínimo de una población que vive en condiciones inhumanas», opinó Valdés.

El embajador Valdés destacó la recuperación del barrio Bel Air que estaba en manos de bandas criminales, aunque dijo que aún muchas pandillas controlan el populoso y marginal barrio de Citie Soleil.

La misión que finaliza el 15 de febrero de 2006, pero que será prorrogada por el Consejo de Seguridad, tiene 6.700 soldados, entre ellos 772 de Uruguay, 1.622 policías, incluidos siete de Uruguay, 548 civiles de organismos internacionales, 154 voluntarios civiles de la ONU, y 995 civiles haitianos.

El costo anual de la misión suma los 49.489 millones de dólares.

Para el jefe de la Minustah, «nosotros hemos trabajado la superficie de las cosas y conseguimos eliminar el grado alto de amenaza que esta sociedad tenía, y por lo tanto iniciar una nueva etapa».

 

Nosotros no vamos a aceptar la persecución a los candidatos

«Ahora estamos enfrentados a una elección que está entregada a las autoridades haitianas y al consejo electoral. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cuando estableció el mandato para esta misión, estableció que Minustah tiene que dar la seguridad a los comicios, preocuparse que el proceso electoral se desarrolle en un marco de transparencia, de libertad y sin exclusiones. Pero la organización depende del consejo electoral haitiano», dijo representante del secretario general de la ONU.

«Nosotros» –dijo Valdés– «no vamos a aceptar la persecución a los candidatos, no vamos a aceptar que exista violencia en contra de los partidos, ni vamos a aceptar que existan fraudes en el proceso electoral. Eso es parte de nuestro trabajo hoy en Haití».

Sostuvo que «en la medida en que avance el proceso electoral se pueden producir nuevas incursiones de grupos violentos que desean impedir el curso del proceso electoral. No descartamos que haya gente que al ver que no puede ganar la elección decida hacer uso de la violencia, por lo tanto estamos preparados para enfrentar eso».

«Hoy sabemos lo que tenemos que hacer. Sabemos dónde están las amenazas, sabemos dónde hay que proteger, sabemos dónde hay que reprimir. Una misión de paz necesita tiempo para asentarse, para que las tropas comprendan dónde están, cuáles son las amenazas, cuáles son los desafíos y cómo deben operar», dijo el diplomático chileno.

 

El partido de Aristide va a las elecciones

«También hay que decir que la participación del partido Lavalás, del ex presidente Jean Bertrand Aristide, en el proceso electoral, e incluso la participación de sus dirigentes ha ayudado a que los grupos de bandidos que están vinculados al crimen, la delincuencia y la droga, estén con menos respaldo social en los barrios más pobres de la capital», manifestó el jefe de la Minustah.

«Yo no conozco en Haití a ningún miembro de Lavalás que se haya opuesto a la elección», enfatizó Valdés.

«Alguien puede decir que está preso el ex ministro Yvone Neptune o el padre Jean Juste, pero al mismo tiempo todos están trabajando en el proceso electoral», señaló el representante de la ONU.

Para Valdés «las condiciones han cambiado, pero esta sociedad no tiene un proyecto común. Haití carece de una visión común, pero podría comenzar a resolverse a partir de las elecciones».

«Nosotros descartamos que las elecciones resolverán todos los problemas de fondo de Haití. La elección es un paso inevitable e indispensable en un proceso de institucionalización. Las elecciones van a ser al estilo haitiano, no se pueden comparar con otros procesos electorales, va a haber denuncias, problemas, dificultades, pero nos va a permitir tener un gobierno legítimo. O un gobierno con un grado de legitimidad mucho mayor que el que tiene hoy en día el actual».

«Afuera del país, no aquí, hay gente que se ha manifestado por la postergación de la elección. Y mi pregunta ha sido, qué propone hacer usted en lugar de las elecciones, cuál es la propuesta ¿continuar con el gobierno provisorio? Eso no nos parece posible, porque un gobierno constituido sobre la base de nombramientos, hecho por un grupo de ciudadanos que a su vez también fueron nombrados, pueda seguir presidiendo un país con grandes problemas de fondo», agregó .

«Hay un clima electoral. Se han inscripto unos 2,5 millones de personas. Nosotros quisiéramos llegar a 3 millones. Aparecen los candidatos y los partidos, más de los que quisiéramos», recordó.

Pese a todo explicó Valdés que «el próximo gobierno tendrá casi las mismas dificultades que el actual, pero tendrá respaldo político, legitimidad y continuará apoyándose en la comunidad internacional.

«Insistimos ante los países que tienen tropas en Haití y ante las naciones que aportan los fondos, que tras la asunción del nuevo gobierno la comunidad internacional hago un nuevo compromiso con Haití, para dar más financiamiento que permita desarrollar infraestructura y crear condiciones para un desarrollo económico mínimo», afirmó el jefe de la Minustah.

«Hablamos también con el Banco Mundial, con el BID, con el FMI, porque este país necesita un plan de desarrollo. Estoy convencido de que lo deben hacer los propios haitianos, pero es evidente que hay organismos internacionales que pueden proveerles las herramientas. Yo espero que el próximo gobierno tenga unos 600 millones de dólares a disposición en los primero dos años», dijo el representante de Kofi Annan.

 

Aristide recibió 2.500 millones de dólares de ayuda y el dinero no está

«Hay que recordar» –explicó el embajador chileno– «que este país recibió 2.500 millones de dólares de ayuda en el período de Aristide y ese dinero no está. No hay escuelas, no hay puentes ni cominos».

«Queremos proteger a los haitianos para que puedan votar con seguridad, queremos la elección sea transparente y lo más libre posible, que en la elección se discutan temas de fondo. Por ejemplo la destrucción del medio ambiente, la inexistencia de un sistema educativo –lo que existe es una ficción–, la necesidad de programas agrícolas para emplear a esa masa de campesinos que viven en condiciones de subsistencia y un programa de infraestructura para un país que está aislado pueda volver a conectarse», opinó.

«Es un trabajo de la Minustah que ese debate también se produzca», aseguró.

«Yo se lo he comunicado a los presidentes de los países que tienen tropas aquí. Tras la elección Haití va a ser bastante parecido a la que es hoy en día. Pero no se puede abandonar a los haitianos», dijo por último el chileno Gabriel Valdés. *

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