Bush y Gore a la caza de indecisos
Mientras Gore parece aventajar cómodamente a Bill Bradley, su principal rival para la investidura demócrata, Bush todavía se encuentra detrás del senador John McCain en la carrera por la investidura republicana, a pesar de que parece ganar terreno.
Según una última encuesta, difundida el domingo por el canal NBC, Bradley reuniría el 42% de los votos en la primaria contra un 49% para Al Gore. En el Partido Republicano, el senador McCain (Arizona) obtendría el 38% de los sufragios contra un 36% para Bush, actual gobernador de Texas.
Sin embargo, la votación podría estar muy peleada en la medida en que existe un 9% de indecisos, según la misma encuesta. Además, una cuarta parte de los electores inscritos en New Hampshire se declararon independientes, es decir, ni demócratas ni republicanos.
El voto de los 738.000 electores inscritos en New Hampshire, este pequeno estado de Nueva Inglaterra (noreste), brinda tradicionalmente un alcance nacional a los candidatos por la investidura de sus partidos que obtengan un buen resultado.
Con excepción del actual mandatario norteamericano, Bill Clinton, en 1992, ningún candidato que haya perdido en las primarias de New Hampshire, ganó después la elección presidencial.
A nivel nacional, según una reciente encuesta realizada por el diario Wall Street y la cadena NBC News el 25 y 26 de enero, Bush cuenta con una 47% de las intenciones de voto contra un 44% para Gore.
La importancia simbólica de New Hampshire ha llevado a los dos principales «outsiders», el demócrata Bradley y el republicano McCain, a intensificar en los últimos días sus respectivos ataques contra los favoritos nacionales, Gore y Bush.
Hace unas semanas politólogos y miembros influyentes del Partido Demócrata, como el senador de Nueva York, Daniel Moynihan, se habían referido a Bradley como el mejor candidato para enfrentarse a Bush. Pero sorpresivamente, Bradley tuvo su peor resultado el lunes pasado en los caucus de Iowa, situándose muy por detrás de Gore.
En un intento por recuperar ventaja, Bradley multiplicó los ataques contra el vicepresidente. El domingo, en un programa político del canal ABC, Bradley acusó nuevamente a Gore de mentir sobre algunas contribuciones a la campana presidencial en 1996. «No creo que diga la verdad» sobre este tema, manifestó.
Según las acusaciones, Gore es sospechoso de haber recibido fondos extranjeros, lo cual es ilegal en Estados Unidos.
Bradley, quien se presenta como el candidato de la renovación y de la transparencia, considera que este caso pone en riesgo el triunfo de los demócratas en los comicios presidenciales del 7 de noviembre.
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