El Discovery regresó a la Tierra tras agitada misión
«Â¡Volvimos! Fue un buen trabajo», exclamó por radio la comandante Eileen Collins al posarse en la extensa pista 22 de la base, respondiendo al centro de control de la misión, que anunciaba que «el Discovery llegó a casa».
«Tuvimos una misión fantástica», dijo Collins tras volver a la Tierra. «Estamos muy contentos de haber sido capaces de volver y poder decir que fue un éxito», agregó.
Edwards, base de alternativa del programa espacial estadounidense, fue elegida como punto de descenso debido a las malas condiciones meteorológicas en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, que el lunes habían obligado a aplazar el regreso a Tierra.
El presidente estadounidense George W. Bush celebró el exitoso retorno de la nave, y consideró el viaje como un importante paso hacia eventuales misiones a la Luna, Marte y más allá.
«Fue un gran logro. Era importante para la NASA recuperar la confianza del pueblo estadounidense y comenzar la transición hacia la nueva misión que le establecimos», dijo a los periodistas el presidente en su rancho de Texas.
Poco más de una hora antes del aterrizaje la comandante Collins y su copiloto James Kelly habían encendido los motores de maniobra cuando Discovery se encontraba a más de 200 km de altura y volaba a cerca de 29.000 km/h, iniciando la peligrosa fase de reingreso a la atmósfera.
Fue en esa etapa de la misión que el transbordador Columbia estalló en febrero de 2003 ocasionando la muerte de sus siete tripulantes y el congelamiento de los vuelos espaciales tripulados de Estados Unidos por dos años y medio.
El ingreso a las capas superiores de la atmósfera se produjo a las 11H40 GMT cuando Discovery sobrevolaba las islas Cook, en el Pacífico Oriental, a unos 130 km de altura, rumbo a California, al otro lado del océano.
La nave ingresó a la atmósfera con su morro en un ángulo de 40° respecto a la dirección de avance.
En el reingreso el ángulo de descenso del transbordador (diferente al de elevación del morro) es crucial: si es menor al previsto, la nave saldría rebotando como una piedra sobre el agua, y si fuera mayor, el calor generado por la fricción superaría los límites de tolerancia.
Luego, transformada en un gigantesco planeador ya que carece de motores para funcionar en la atmósfera, la nave cruzó el Pacífico, perdiendo altura y velocidad mientras zigzageaba, hasta entrar al continente al norte de Los Angeles y dar un giro de casi 180 grados para aterrizar en Edwards 32 minutos después.
La tripulación de Discovery había sido despertada desde el control de misión en Houston con la canción «Good day sunshine» de Los Beatles. Luego se le anunció que la nave aterrizaría en la Base Edwards.
La NASA quería evitar un aterrizaje del Discovery en California debido a que implica mayores gastos de transporte y demoras para posibles nuevos lanzamientos, que se realizan desde Cabo Cañaveral (Florida, sureste).
El Discovery pasó ocho días acoplado a la Estación Espacial Internacional (ISS). Los tripulantes hicieron tres salidas al espacio para reparar equipos del laboratorio orbital y solucionar daños en la capa aislante del transbordador.
La nave llevó 12 toneladas de equipos y provisiones a la ISS, donde se encuentran dos astronautas -un ruso y un estadounidense- desde abril, en una misión que debe prolongarse seis meses.
El viaje del Discovery estuvo plagado de sobresaltos. Durante el despegue el tanque de combustible externo desechable perdió trozos, que golpearon la nave dañando su escudo térmico, algo potencialmente gravísimo de cara al reingreso, como ocurrió con el Columbia.
Pese a ese problema la NASA mantiene el optimismo acerca de la posibilidad de lanzar el 22 de septiembre el transbordador Atlantis.
La flota de taxis espaciales quedó reducida a solamente tres naves (Discovery, Atlantis y Endeavour) tras la destrucción de Challeger durante el despegue en enero de 1986 y la del Columbia durante el reingreso en febrero 2003, en ambos casos ocasionado la muerte de los siete tripulantes. *
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