Homenaje a obispo asesinado

El presidente Néstor Kirchner estuvo en la provincia de La Rioja, los pagos de su enemigo Carlos Saúl Menem, donde anunció inversiones y asistencia financiera a damnificados por las sequías, pero el objetivo central fue homenajear al obispo Enrique Angelelli, asesinado por la dictadura hace 29 años.

Es un tema. Desde que fue muerto ese obispo amado por las organizaciones de derechos humanos, gran parte de la cúpula eclesial prefirió mantener perfil bajo ante el crimen y hay documentos de sobra al respecto. Por eso, cuando Kirchner anunció su viaje, los obispos riojanos hicieron saber que preferían que no se politice el homenaje que ayer de todas maneras le rindió Kirchner a Angelelli.

A poco de llegar a la localidad riojana El Chamical, el presidente inició una reunión con familiares de desaparecidos y representantes de organizaciones de derechos humanos. Luego pidió que se le otorgue «reivindicación histórica» a Angelelli y a los curas Carlos Murias y Gabriel Longueville, víctimas de la última dictadura militar. Pero para evitar roces con los clérigos levantó de agenda la estación del Presidente en Punta de Los llanos, donde se encuentra la ermita que marca el lugar donde el obispo fue encontrado sin vida. Angelelli apareció muerto el 4 de agosto de 1976. Luego las evidencias indicaron que el obispo había sido asesinado por fuerzas parapoliciales. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje