Los atentados "van a seguir"

Asediado por la prensa francófona, este reconocido especialista en las «guerras secretas» ex-miembro de los servicios de inteligencia de este país y director del Centro Francés de Investigación sobre Labores de Inteligencia (CF2R), confiesa que apenas tiene tiempo de dormir.

No se queja: le parece importante ayudar a la opinión pública a entender la problemática del terrorismo y, sobre todo, luchar contra los lugares comunes que, según dice, transmiten algunos medios de comunicación masiva, supuestos expertos y varios líderes políticos.

Denécé no teme ir contra la corriente en sus análisis.

– Llamó la atención de la prensa internacional y de los observadores -le decimos- la sincronización de los atentados de Londres con la agenda de Tony Blair: el primer ministro acaba de asumir su cargo de presidente de la Unión Europea, la capital británica se enteró el 6 de julio de que iba a acoger a los Juegos Olímpicos de 2012; además, cuando explotaron las primeras bombas en el Metro londinense, Blair estaba dando la bienvenida a los jefes de Estado del G8 en Gleneagles (Escocia)…

– No creo en toda esa simbología… Las redes del terrorismo islámico no funcionan así.

– Muchos expertos dicen que los terroristas prepararon cuidadosamente ese golpe durante un año, en previsión del G8…

– No estoy de acuerdo. Estos expertos no conocen el terreno. Yo sí, tuve experiencia del terreno durante años y le puedo asegurar que para montar cuatro atentados en el Metro y otro en un autobús no se necesita un año de trabajo. Se requiere entre seis semanas y tres meses de organización. Basta una decena de tipos y alrededor de 15 mil euros. El atentado de Madrid costó 10 mil dólares. No más.

– ¿Se requiere tan poco tiempo?

– Por supuesto, la red islamita con la que están en contacto los terroristas les otorga los explosivos con los que van a fabricar las bombas. Luego les toca ubicar los lugares más adecuados donde colocarlas. Deben ser discretos, aprender a moverse en forma natural para no atraer la atención de la gente y sobre todo de los policías.

«Después se empacan las bombas en bolsos y se ponen donde se decidió hacerlo. No hay misterio. Lo único difícil en este operativo es contar con gente que tenga suficiente fuerza, sangre fría -me perdona, pero debo decir ‘huevos’- para cargar la bomba y ponerla donde se debe. Eso es lo más duro. El resto no implica infraestructura especial».

«Después de unos instantes de reflexión, Denécé agrega:

– Los alias son algo muy importante que se debe tomar en cuenta en la preparación de estos operativos. Son múltiples. El azar siempre es tramposo. Casi nunca se puede llevar un operativo tal como fue concebido. Hay que adelantarlo, aplazarlo, cancelarlo. Es por eso que no estoy de acuerdo cuando se dice que los terroristas que golpearon en Londres calcularon muy bien la fecha de su golpe. Es imposible. Los terroristas tienen su propia agenda, planean golpes, los preparan y los hacen. Si coinciden con algo importante, está bien; si no, poco importa, habrá tantos muertos que de todos modos crearán un impacto mundial.

 

Símbolos vacíos

– ¿Rehusa la idea de un desafío a Tony Blair y al G8?

– Es tan sólo una hipótesis que es difícil comprobar. Lo único que se puede imaginar es que quizás el operativo ya estaba listo y adelantaron un poco la fecha para coincidir con el inicio del G8. Pero no creo en esa explicación. El año pasado, casi todos los expertos se lanzaron en sesudos análisis sobre la simbología de la cifra 11; 11 de septiembre en Estados Unidos, 11 de marzo en Madrid… ¡Ya me imagino lo que habrán dicho si los atentados de ayer se hubieran dado el 11 de julio! Créame, los terroristas se mueren de la risa cuando leen todas estas interpretaciones.

– Pero debe haber una lógica detrás de eso…

– No, ¿Por qué quiere usted que haya un motivo particular para golpear el jueves 7 de julio o el 8, o el 20? El 7 de julio todo estuvo listo para golpear, y golpearon. Quizás habían previsto golpear una semana antes, pero algo se les cruzó en el camino y tuvieron que esperar un poco….

– Su única lógica es golpear cuando están listos…

– Absolutamente. Llevo años estudiando a estos movimientos y me parece que los analistas los creen mucho más inteligentes de lo que son en realidad. Se les atribuye una mente de finos estrategas que no tienen. Estos tipos son fanáticos y terroristas. No hay racionalidad en el fanatismo. Cuando golpean en los países occidentales, lo único que les interesa es matar al número más grande posible de personas. Punto

«Hasta los atentados del 11 de setiembre, Bin Laden tuvo una cierta estrategia, bastante flexible, pero una estrategia al fin y al cabo. Después del 11 de setiembre, todo cambió.

-¿No hay directivas que llegan de las zonas tribales paquistaníes, donde se supone que Bin Laden vive escondido?

-Por supuesto que no. Desde el 11 de setiembre, los tentados que se dan en todas partes son atentados de oportunidad. Las células golpean donde pueden, cuando pueden. No necesitan justificación alguna ni lugar ni fecha simbólica. Necesitan matar. Matar a cuantas personas puedan para debilitar a las democracias occidentales. En el mundo árabe tienen una estrategia: buscan restablecer el Islam radical en todas partes. Cuando golpean a Occidente, no lo hacen para imponer el Islam, sólo quieren arrodillar a las democracias occidentales, y para lograrlo aniquilan a los impíos al azar. Realmente se debe dejar de buscar racionalidad y simbolismo donde no los hay.

-Sus golpes son meramente aleatorios…

-Así es. Los servicios de seguridad europeos logran desmantelar numerosas pequeñas células terroristas, lo que permite contrarrestar más o menos 90% de sus operativos. Pero quedan 10% aleatorios.

-¡Pero eso es insoportable! Si hay una lógica, aun atroz o bárbara, se puede esperar entenderla y luego enfrentarla. Pero si prevalece lo aleatorio, los pueblos de los países occidentales se van a sentir totalmente vulnerables, sin defensa alguna contra ese 10%.

Quizás es por eso que expertos y analistas hablan de símbolos: en realidad buscan reintroducir algún sentido en esa realidad tan cruda de matar por matar, al azar….

– Es exactamente lo que pasa, y si los terroristas fueran inteligentes jugarían con ese factor. En los últimos dos días, los periodistas no dejan de preguntarme por qué «fallaron» las autoridades policíacas londinenses, por qué no pudieron impedir estos atentados en el Metro después de haber sido avisadas que algo se preparaba.

– ¿Qué les contesta?

– Que ya en Occidente debemos dejar de creer en Santa Claus. Nos toca ser lúcidos y aprender a vivir con ese 10% de atentados imprevisibles. Es simplemente nuestro destino. No hay descuido de parte de las fuerzas policíacas; hay imposibilidad de vigilarlo todo. Después de Madrid y Londres, les tocará el turno a París, Roma o Bruselas. Los atentados van a seguir en forma recurrente. No regular, pero sí recurrente.

 

Redes en Europa

-¿Qué sabe de la «Organización Secreta de Al Qaeda en Europa», que reivindicó los atentados?

– Tomo esa pista en serio. No hay que olvidar que fue uno de los grupos que reivindicó los atentados de Madrid, pero no se le tomó en serio.

– A su juicio, ¿qué tipo de militantes actuaron en estos atentados? ¿Gente radicada en Gran Bretaña o terroristas llegados de fuera?

– Es muy temprano para contestar a esa pregunta, pero basándose en ataques anteriores, en particular en los atentados de
Madrid, se puede pensar que el grupo estaba integrado por los dos tipos de terroristas. Así suelen manejarse estas células. En sus rangos hay gentes que «trabajan» en varios países como Francia, Bélgica, Alemania o España, e individuos que radican permanentemente en el país, en ese caso Gran Bretaña. Por lo general, no están fichados por la policía.

-¿Cómo se juntaron? ¿Por qué de repente actúan juntos?

– Casi siempre las reuniones se hacen en las mezquitas, bajo los auspicios de un «hermano mayor». Se trata de un militante radical con buena experiencia, que pudo haber sido formado en Afganistán o en Bosnia. Es el que establece el contacto entre los distintos miembros de la célula terrorista que va a perpetrar los atentados. El «hermano mayor» coordina y planifica todo.

– Usted habla de formación en Bosnia y Afganistán. Se sabe que hay musulmanes europeos que combaten en Irak. ¿Regresaron algunos ya? ¿Empiezan a utilizar su experiencia para fomentar acciones en Europa?

– Que yo sepa, en Francia todavía no tenemos casos como los que usted describe. Y hasta ahora no sé lo que pasa en los demás países de Europa. Lo que sé con certeza es que hay musulmanes franceses que combaten en Irak y que murieron ya varios de ellos.

– En el informe Al Qaeda. Las nuevas redes del terror publicado por el CF2R, que usted encabeza, su equipo insiste sobre la atomización extrema de la red terrorista islámica…

– Ese punto es capital. Hay organizaciones esparcidas en casi todo el mundo que comparten la misma meta: llevar la Yihad para restablecer el Islam en el mundo árabe y usan el terror para lograr su cometido. En su inmensa mayoría, los líderes de estos grupos no tienen el mínimo lazo con Bin Laden, que es tan sólo una referencia venerada. Tampoco tienen lazos entre sí. Son totalmente autónomos.

– ¿Inclusive en el aspecto económico?

– Por supuesto. Se financian con todo tipo de actividades delictivas: tráfico de drogas, ataques a transportes de dinero blindados, ataques de cajeros automáticos… Unos cuantos kilos de cannabis vendidos en Londres permiten financiar los atentados del 7 de julio.

– ¿Cuál es el papel de Al-Zarkawi en esa red informal? ¿Tiene emisarios que reclutan a jóvenes musulmanes europeos para ir a combatir en Irak?

– Al-Zarkawi dista de tener la importancia que le da Washington… y ciertos medios de comunicación. Es una especie de títere que hace mucho ruido en la prensa, pero cuya influencia se limita a Irak. Y aún en ese país tiene poca fuerza. Todos los servicios de inteligencia occidentales saben que los combatientes islámicos extranjeros representan apenas 10% de las fuerzas que luchan contra la coalición angloestadounidense; 90% de la guerrilla es iraquí. Lo que pasa es que los líderes de esa resistencia auténticamente iraquí acuden de vez en cuando a yihadistas extranjeros para cometer atentados suicidas. Es por eso que tan pocos jóvenes musulmanes europeos regresan de Irak.

– ¿Está diciendo que la guerrilla antiestadounidense iraquí usa a estos jóvenes como mártires?

– Así es. *

 

En acuerdo con la revista mexicana Proceso.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje