ANALISIS INTERNACIONAL

"Venid a ver la sangre por las calles"

EL VERSO que sirve de título figura, repetido tres veces, en «España en el corazón», escrito por Neruda en el fragor de la guerra civil. Seguía el canto a las madres de los milicianos muertos. Me vino a la memoria a raíz de los hechos terribles que se han sucedido en cascada en el correr de las últimas horas, al punto de que todos nos preguntamos hoy con angustia hacia dónde marcha el mundo.

 

La espiral de sangre

La lista es impresionante, abarca muy distantes geografías y hace correr un estremecimiento por la espina dorsal de la humanidad. Nadie puede sentirse al margen. Poblaciones enteras, millones de seres, viven en un clima de zozobra permanente.

El 7 de julio (sumado al 11 de setiembre y al 11 de marzo) adquirió prioridad por el cuádruple atentado sangriento de Londres, el cual se reprodujo dos semanas después, felizmente sin víctimas mortales, burlando a todo el sistema policial y de seguridad situado en estado de alerta máximo. 2) La policía londinense mató a un hombre en la estación de metro Stockwell. Fue un fusilamiento a mansalva Lo acribillaron a quemarropa cuando estaba en el suelo inmovilizado. Esto lo vimos en la pantalla, narrado por un testigo presencial. La víctima no había hecho nada ni llevaba nada, resultó sospechoso por su aspecto físico y porque tenía puesto un sobretodo y corrió, quizá por temor, ante la presencia policial. Se describe otro caso de un paquistaní rodeado por cuatro policías y amenazado con volarle la cabeza, llevado esposado y que resultó ser un turista. 3) A esta altura son más de 88 los muertos en los atentados en el centro turístico de Sharm-el-Sheik y la localidad próxima de Naama Bay, en Egipto, el día en que, en 1952, el líder de los No Alineados, Nasser, destronó al rey Faruk. Una gran mayoría de los turistas son italianos e israelíes de alto poder adquisitivo. El 7 de octubre pasado se registraron atentados análogos en la vecina localidad de Taba, y justamente ahora van a iniciarse los juicios al respecto. 4)) Los hechos sangrientos en Irak ya no son noticia. En los últimos días los muertos alcanzaron una docena, y en días anteriores sobrepasaron ampliamente el medio millar. Se busca a los diplomáticos argelinos secuestrados el jueves y el Pentágono dice que las fuerzas iraquíes solas no tienen capacidad de desarrollar su misión. 5) Se mantiene la situación explosiva en Israel-Palestina, con muertos de cada bando, más allá de los grandes enfrentamientos con los colonos que se resisten a abandonar los asentamientos en la franja de Gaza y elementos afines. 6) En Beirut se registró otra gran explosión sobre el fin de la visita de Condoleezza Rice al Líbano. 7) Para colmo, una avioneta se estrelló en el espacio entre el Reichstag y la cancillería, en Berlín, sin más víctima que el piloto.

 

La legislación represiva

Basta agrupar estos hechos, muy próximos en el tiempo, para aquilatar la magnitud del desafío a que está expuesta la humanidad.

Lo más grave es que para enfrentarlo solamente se piensa en intensificar las acciones terroristas desde el campo opuesto, y en amplificar la legislación represiva, que afrenta al conjunto de los ciudadanos en cada país y vulnera en su médula las libertades democráticas. El pueblo norteamericano sufre los impactos de la Patriotic Act, sobre la base de cuyo modelo Blair lanzó su propia legislación represiva y ahora Berlusconi los imita con un paquete de medidas rotuladas como «antiterroristas», que entre otras cosas permite detener a ciudadanos sin cargo alguno, mientras la Liga del Norte de Bossi reclama medidas «más incisivas». Además, Blair ha hecho un pacto de lucha antiterrorista con Pervez Musharraf, el dictador de Pakistán, que ha levantado multitudes en su contra que manifestaron en Islamabad, Karachi y otras ciudades, ya que la policía del régimen se introduce violentamente en las mezquitas y en las escuelas coránicas, siguiendo la llamada «pista pakistaní» de los atentados de Londres. En las manifestaciones hubo cientos de detenidos. No está de más recordar que Musharraf, presentado como un demócrata de pura cepa en los medios norteamericanos y afines, llegó al poder por un cruento golpe de estado en 1998 y se perpetuó en el mismo por métodos fraudulentos.

 

El temor extendido

El clima de temor se ha extendido masivamente, ante todo en los países amenazados porque mantienen tropas en Irak, como Italia, Dinamarca u Holanda. Londres demuestra que los ataques pueden repetirse. Precisamente en referencia a la capital británica, hemos presenciado por TV un episodio ilustrativo. Un paquistaní común y corriente no vaciló en expresar que sentía miedo. Era poco después de que la policía masacrara a un compatriota suyo, manifiestamente ajeno a toda actividad terrorista. *

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