Renuncia líder del PT en Diputados
«Con preocupación de no crear una situación embarazosa para el PT y su bancada (en el Parlamento), renuncio al cargo de líder hasta la próxima reunión de la bancada prevista para la primera semana de agosto», anunció Rocha en una carta divulgada por el partido.
En su nota, Rocha explicó que, en calidad de presidente del PT en Pará solicitó dinero al ex tesorero del partido, Delubio Soares, para enfrentar las deudas de la organización en ese estado del norte de Brasil.
El líder del PT detalla que recibió una respuesta afirmativa por 300.000 reales en 2003, que fueron retirados por la asesora Anita Leocadia Pereira en la sucursal del Banco Rural.
La jefa de gabinete de Rocha, Anita Leocadia Pereira, figura en una lista de 46 personas, entre ellos numerosos políticos y allegados de diputados del PT y de partidos aliados, que sacaron dinero de cuentas de Valerio en el Banco Rural en Brasilia.
La asesora sacó 470.000 reales (195.800 dólares al cambio actual) en 2003, según esa lista que se filtró a la prensa.
Según el diputado Roberto Jefferson, del Partido Trabalhista Brasileño (PTB, aliado del PT), Valerio fue el operador de un esquema montado por el PT para sobornar diputados.
Ante la suma de evidencias, el ex tesorero Soares confirmó la existencia de una contabilidad no declarada en el partido, y que suscribió con Valerio préstamos por 16,7 millones de dólares, pero aseguró que ese dinero se destinó a financiar campañas, y no al pago de mensualidades a diputados.
La crisis política brasileña se profundizó con la publicación de documentos bancarios que confirman la existencia de un sistema de corrupción de parlamentarios por el Partido de los Trabajadores (PT) del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Una comisión parlamentaria de investigación (CPI) confeccionó una lista de 46 personas, entre ellas numerosos políticos y miembros de su entorno, que retiraron entre 2003 y 2005 el equivalente a 12,5 millones de dólares (al cambio actual) de las cuentas del publicista Marcos Valerio, acusado de ser el operador de un sistema de financiación paralela creado por el PT.
Esas informaciones provienen de documentos recibidos por la CPI, tras el levantamiento del secreto bancario del publicista.
Las personas incluidas en la lista están ligadas a dirigentes de partidos de derecha aliados del gobierno de Lula, el Partido Liberal (PL) y el Partido Progresista (PP), pero también (lo que representa un elemento nuevo) a personalidades del PT como el ex presidente de la Cámara de Diputados Joao Paulo Cunha y el jefe del grupo parlamentario, Paulo Rocha.
Rocha presentó ayer jueves su renuncia al cargo, convirtiéndose en la primera víctima de las nuevas revelaciones, y reconoció que su jefa de gabinete había retirado 300.000 reales en 2003, alegando que fue para pagar deudas del PT.
Los documentos revisados por la CPI representan apenas 20% del total llegado de una sola entidad, el Banco Rural.
«Es la punta de un iceberg capaz de hundir cualquier Titanic», comentó este jueves el diario O Estado de Sao Paulo.
Los extractos de cuentas tienden a confirmar las acusaciones que lanzó el 6 de junio pasado el diputado Roberto Jefferson, del Partido Trabalhista Brasileño (PTB, aliado del gobierno), quien acusó al PT de haber instalado un sistema de pagos mensuales a diputados aliados para asegurarse sus votos y una mayoría estable en el Parlamento.
Esas acusaciones originaron la crisis que ya provocó la dimisión del superministro ex jefe de Gabinete José Dirceu el 16 de junio, la renuncia de la dirección del PT a inicios de julio y la salida de directores de empresas estatales acusados de participar de financiaciones irregulares de partidos: Correos, Eletronorte, Eletronuclear, Banco do Brasil, Instituto de Reaseguros, Furnas (electricidad). *
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