Un infierno de 60 grados en vagones atrapados 30 metros bajo tierra
Los especialistas que intentan recuperar los cuerpos que aún se encuentran en vagones de metro destruidos el jueves por un atentado en la Piccadilly Line, en Londres, se veían confrontados a una atmósfera infernal, con temperaturas de 60 grados y un olor pestilente.
La lucha de estos especialistas 30 metros bajo tierra entre las estaciones de King’s Cross y Russell Square es seguida con particular atención por la población y los medios, ya que despierta la imaginación por su complejidad y horror.
Operaciones similares también se llevan a cabo en el metro en Liverpool Street y Edgware Road, pero parecen mucho menos difíciles que en el túnel no lejos del Museo Británico.
Todos los ingredientes de un film de horror están reunidos: calor intenso proveniente de los proyectores y las herramientas utilizadas para cortar los hierros de los vagones destrozados; riesgo de derrumbe en las paredes fragilizadas del estrecho túnel; ratas atraídas por la podredumbre de los cadáveres en descomposición.
Cavado en 1902, el túnel de una sola vía en la que se encuentra atascado el convoy, a menos de 500 metros de la estación Russell Square, es muy estrecho (sólo 3,6 metros de diámetro) y hay apenas 15 centímetros entre el vagón y el techo. Los socorristas sólo pueden acceder por los extremos y deben avanzar a través del convoy, que estaría muy dañado, hasta el vagón cabecera donde habría explotado la bomba el jueves a las 08h50 locales (07h50 GMT).
Un total de 21 cuerpos ya fueron retirados de ese convoy, que contendría un número no determinado de cadáveres. Los socorristas ya no tienen esperanzas de rescatar sobrevivientes.
Los trabajos para llegar al vagón cabecera podrían tardar 48 horas más, según el diario dominical Independent on Sunday.
Los cuatro atentados del jueves (tres en el metro y uno en el autobús) dejaron más de 50 muertos y 700 heridos, según un balance provisorio.
«Los trabajos fueron interrumpidos durante la noche (del sábado al domingo), a raíz de condiciones cada vez más difíciles, pero se reanudaron en las primeras horas de la mañana», precisó el número dos de la policía británica de transportes, Andy Trotter. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad