Schroeder obtuvo ayer el voto de desconfianza que procuraba para ir a las urnas

Alemania: elecciones anticipadas

La decisión fue tomada tras la derrota el 22 de mayo en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, que conquistó la oposición conservadora y liberal tras 39 años de hegemonía socialdemócrata.

Schroeder advirtió que requería la moción de desconfianza para legitimar su rol como jefe del gobierno alemán en comicios en los que deberá enfrentar a la jefa de la oposición, Angela Merkel, cuando su partido, SPD (socialdemócrata) afronta bajos índices de popularidad. El descontento alemán se centra en los planes de ajuste en políticas económicas y sociales impulsadas por el gobierno de Schroeder -«Agenda 2010″- y en el crecimiento del desempleo.

La votación, con precedentes escasos en la historia política alemana, se definió con 296 votos de desconfianza, mientras 151 legisladores expresaron confianza y otros 153 se abstuvieron, sobre 600 presentes.

La abstención dentro de las filas de la colación rojo-verde fue una de las estrategias con apoyo de Schroeder para evitar el triunfo de la moción de confianza, que hubiese impedido el llamado a elecciones anticipadas, objetivo del jefe de gobierno.

El diputado verde Werner Schulz criticó la decisión de Schroeder y la calificó de «absurda».

El voto de desconfianza de la Cámara baja (Bundestag) permitió a Schroeder pedir al presidente Koehler la disolución del Parlamento, para lo cual tiene plazo de 21 días, y un llamado a elecciones anticipadas, con fecha prevista el 18 de septiembre.

El jefe del gobierno explicó por primera vez antes de la votación, en un discurso de 30 minutos, las razones por las cuales pidió este procedimiento y mantuvo un breve debate con jefes parlamentarios.

Schroeder sostuvo que tras la derrota en las elecciones regionales quedó desprovisto de la «confianza necesaria» para llevar adelante el gobierno, por lo cual, dijo, requiere una «nueva legitimación» en comicios.

Asimismo, defendió su política de ajuste económico contenida en la «Agenda 2010″ y aseguró que su decisión de renovar legitimidad y abrir el camino para elecciones anticipadas «está en armonía con la Constitución».

«Estoy orgulloso del trabajo desarrollado, han sido buenos años para nuestro país, más tolerante, seguro y democrático», incluso con mayor «respeto» en la comunidad internacional, dijo.

Merkel, quien aspira a la jefatura del gobierno alemán, aseguró que es «justa» la decisión de Schroeder de pedir elecciones anticipadas, ya que, consideró, «perdió» la confianza de los electores.

Los alemanes reclaman «un gobierno mejor», sostuvo la jefa de la oposición conservadora.

El ministro de Exteriores, Joschka Fischer, defendió la política del ejecutivo y acusó a Merkel de esconder al electorado su programa en caso de acceso al gobierno.

Una encuesta realizada por el instituto Forsa para la red privada RTL estimó que 49 por ciento de los alemanes considera incorrecta la estrategia política de Schroeder, de pedir la confianza con el objetivo de no obtenerla, mientras 41 por ciento expresó respaldo.

La mayoría de los rechazos fueron expresados por miembros de los partidos de izquierda (PDS y WASG), la CDU, electores ancianos y alemanes del este. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje