Análisis internacional

A los 15 años de la fundación del Foro de São Paulo

UN GRUPO de frenteamplistas uruguayos participaremos en la celebración del 15º aniversario del Foro de São Paulo en la ciudad que le dio origen, la cual coincidirá con su XII Encuentro. Se aguarda la intervención del presidente Lula y de su asesor en política internacional Marco Aurelio García, fundadores del FSP. Hay también miembros fundadores entre los integrantes de la delegación uruguaya. Todos recibirán el condigno homenaje. Las deliberaciones tendrán lugar en la sede del Parlatino y se extenderán del 1º al 4 de julio, exactamente los mismos días de la reunión inaugural de 1990.

 

El camino recorrido

Es una ocasión adecuada para medir el camino recorrido a través de los 12 encuentros que jalonaron estos tres lustros, transitando por el mapa de América Latina desde Ciudad de México en 1991 (II Encuentro) y 1998 (VIII), Managua en 1992 (III) y 2000 (IX), La Habana en 1993 (IV) y 2001 (X), Montevideo en 1995 (V), San Salvador en 1996 (VI), Porto Alegre en 1997 (VII) y Antigua, Guatemala en 2002 (XI). En aquel tiempo la situación internacional experimentaba una brusca retrogradación. Se habían derrumbado los regímenes socialistas del este europeo y se anunciaba la implosión de la Unión Soviética. El pensamiento único neoliberal, las tesis de Fukuyama sobre el fin de la historia marchaban al asalto del mundo y parecían reinar en forma incompartida.

A la vez, en Europa occidental  como se dijo en la reunión- muchos gobiernos socialdemócratas adoptaban políticas de ajuste neoliberal, imponiendo grandes sacrificios a los trabajadores y causando enorme frustración en sus bases sociales. Por tanto, los dos grandes paradigmas socialistas del siglo XX estaban en crisis. Es en esas condiciones que los representantes de 48 organizaciones, partidos y frentes de izquierda de 13 países de América Latina y el Caribe acodaron entrar de lleno al gran debate ideológico de nuestro tiempo. Este I Encuentro era inédito por su amplitud y por la participación de las más diversas corrientes de izquierda, que no renunciaban a los ideales socialistas, democráticos, populares y antiimperialistas. El FSP se constituyó como un ámbito de intercambio de experiencias, de reflexión, de análisis y discusión, de crítica fraterna y de autocrítica, de renovación constante y contra todo pensamiento dogmático, así como de promoción de acciones comunes en favor de la paz, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.

La Declaración de São Paulo defendía las opciones de la más profunda democracia y el socialismo, en contraposición al capitalismo  sobre todo a su variante neoliberal- y a cualquier tipo de democracia limitada, acotada o tutelada.

 

Democracia y socialismo

La valorización de la democracia se amalgamaba con la aspiración al socialismo. «Para nosotros  decía la declaración- la sociedad libre, soberana y justa a la que aspiramos y el socialismo no pueden ser sino la más auténtica de las democracias y la más profunda de las justicias para el pueblo». Y delineaba una gran perspectiva y una alternativa al modelo neoliberal, reafirmando la vigencia d las concepciones de la izquierda y poniendo los ojos, a la vez, en el surgimiento y desarrollo de vastas fuerzas sociales en el continente, enfrentadas al imperialismo y al capitalismo neoliberal y a sus secuelas de miseria, atraso y opresión antidemocrática.

Sobre esta base se hacía una disección crítica de la Iniciativa Bush (padre), punto de partida del ALCA (que de hecho ha quedado relegada). El antiimperialismo consecuente se expresaba en la condena a la renovada agresión a Cuba y Nicaragua, al intervencionismo abierto en El Salvador, a la militarización de zonas andinas a pretexto del narcotráfico y a la invasión de Panamá en diciembre 1989. Los participantes se propusieron ensanchar sus filas y promover nuevas vías de intercambio y unidad de acción en pos de una América Latina libre, justa y soberana. Analizaron las primeras experiencias de gobiernos de izquierda en ciudades y regiones del continente. Los debates fueron expresión de unidad en la diversidad de partidos y sectores múltiples, característica mantenida por el Foro en sus 15 años de trayectoria.

 

Hacia una nueva etapa

Hoy la situación ha cambiado radicalmente. Fuerzas de izquierda gobiernan varios países el continente, y otros se agregarán en un futuro próximo. Estos gobiernos progresistas gravitan en la política mundial a favor de la paz, la soberanía de los pueblos, la democratización de la ONU y otros organismos mundiales. Polemizado a menudo, incomprendido a veces, el FSP ha contribuido al avance por ese camino. En su XII Encuentro quizá se abra una nueva etapa, para ponerlo en sintonía con la nueva realidad de la América Latina y caribeña. *

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