20 años después del proceso político que llevó al fin de la Unión Soviética

Mijail Gorbachov hace un balance de la Perestroika

«Querría decirles que esta conferencia me gusta», expresó con sonrisa irónica Mijail Gorbachov, durante el encuentro organizado en el ayuntamiento de Moscú.

«Me recuerda la época en que éramos libres», agregó después de escuchar de manera atenta y vivaz a sus camaradas hablar del lugar de la Perestroika en la historia, del fin de la guerra fría, del «retroceso» actual de las libertades en Rusia.

Llegado al poder en 1985 después de los decesos sucesivos de tres secretarios generales del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov inició la restructuración política, económica y social, con la esperanza de sacar el sistema socialista de su estancamiento, pero sin destruirlo totalmente.

Las tropas soviéticas partían de Afganistán, los regímenes de Europea central cambiaban y en octubre de 1989, caía el muro de Berlín.

Veinte años después, sus camaradas expresan su «emoción» por el recuerdo de esta época, recuerdan la burocracia anquilosada que terminó con la Perestroika, pero también hacen una evaluación muy crítica del balance de esos años (1985-1991) y del estado actual de Rusia.

«Por primera vez en su historia, el pueblo ruso conoció una experiencia democrática, pero la democracia que esperábamos no llegó», lamentó Vladimir Kichenin, dirigente del Partido Socialdemócrata ruso.

Para el académico Yuri Ryjov, «la vida política en su definición normal, terminó en Rusia».

«En el extranjero, Mijail Sergueyevitch (Gorbachov) sigue siendo el más importante hombre del siglo 20, el que colocó el mundo en un nuevo camino alejado de la amenaza nuclear, mientras que aquí, el pueblo aún no ha comprendido lo que hizo», según Fiodor Burlatski, ex consejero de Nikita Kruschev y de Gorbachov.

Según el análisis del propio Gorbachov, «la Perestroika se rompió», pero «salió vencedora porque llevó a nuestro país a procesos democráticos irreversibles».

«La tentativa de Gorbachov llegó demasiado tarde pues la burocracia se había consolidado», estimó de su lado Soltan Zarassov, director de la cátedra de teoría económica de la Academia de Ciencias, que participó en el movimiento democrático en el Cáucaso del Norte.

Después, «las reformas de (su sucesor) Boris Yeltsin significaron el comienzo de la muerte de Rusia.

Somos una nación moribunda: un millón de personas muere cada año» y la tasa de mortalidad se duplicó desde la época soviética a 16 por 1000, afirmó. *

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