"Lo que nos fue propuesto no es suficientemente satisfactorio", sostuvo la delegación palestina

La cumbre entre Sharon y Abas culmina sin resultados tangibles

«Lo que nos fue propuesto no es suficientemente satisfactorio para que podamos hablar de un acuerdo», declaró el primer ministro palestino Ahmad Qorei.

«Fue una reunión difícil y no estuvo a la altura de lo que esperábamos, ni de lo que esperaban los árabes y la comunidad internacional», dijo Qorei en Ramalá, durante una conferencia de prensa después de la cumbre.

La cumbre, que se llevó a cabo en la residencia de Sharon, fue la primera en Jerusalén entre dirigentes israelíes y palestinos.

Sharon y Abas ya se habían reunido en la ciudad santa, pero en aquel momento Abas era sólo el primer ministro del dirigente palestino Yasser Arafat.

Esta cumbre se produce en momentos en que ha aumentado la violencia y se han intensificado los ataques anti israelíes en la franja de Gaza y en Cisjordania.

Un responsable palestino afirmó que al iniciarse la reunión Sharon criticó «durante veinte minutos» de forma violenta «la insuficiencia de los esfuerzos palestinos en la lucha anti terrorista».

«Detengan el terrorismo primero y después hablaremos de la transferencia de las ciudades y de la liberación de los presos», dijo Sharon, según el responsable palestino, que deseó guardar el anonimato.

Por su parte, Abas afirmó que «ha hecho todo» para preservar la tregua y recalcó que «no tiene un mandato del pueblo» para desarmar a los movimientos palestinos como lo reclama Israel, según la misma fuente.

Qorei afirmó que la delegación palestina planteó «el problema de la colonización, el muro (levantado por Israel en Cisjordania) y la situación de Jerusalén».

«También discutimos del plan de retirada unilateral de la franja de Gaza y del norte de Cisjordania», añadió.

A propósito de este plan, que debe instaurarse este verano, los palestinos insistieron en «la necesidad de reabrir el aeropuerto de Gaza» y reclamaron la apertura de un puerto y tener un control sobre los puntos de paso», agregó Qorei.

Responsables palestinos e israelíes dieron cuenta de un acuerdo de principio durante la cumbre, que prevé el traspaso al control palestino de dos ciudades de Cisjordania, Belén y Kalkiliya, si se realizan avances en el campo de la seguridad.

Qorei no mencionó un acuerdo de ese tipo durante su conferencia de prensa.

Raanan Gissin, portavoz de Sharon, afirmó por su parte que la transferencia de las dos ciudades a los palestinos estaba condicionada a mayores esfuerzos de la Autoridad Palestina para «frenar a los activistas e impedir las actividades terroristas».

Gissin subrayó que si se realizaban avances en el campo de la seguridad, Israel estaría dispuesto a autorizar el trabajo en su territorio de 26.000 obreros palestinos suplementarios y daría permisos a 13.000 comerciantes para que puedan viajar a Israel. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje