Saddam tiene buena opinión de Ronald Reagan y Bill Clinton
El ex presidente iraquí Saddam Hussein es una persona «obsesionada por la higiene», a quien le gusta hablar y se comporta con cortesía, adora desayunar con cereales y se lava solo la ropa blanca, mientras sostiene ser todavía el legítimo mandatario iraquí.
Ese es el cuadro que contaron a la revista G-Q algunos soldados norteamericanos que formaban parte de la unidad de la Guardia Nacional de Pennsylvania encargada por el FBI de custodiar al depuesto gobernante iraquí, tras su captura en diciembre de 2003.
Según los datos revelados a la revista, Saddam no ve con buenos ojos al presidente George W. Bush ni a su padre, el ex presidente George Bush, mientras tiene buena opinión del difunto presidente Ronald Reagan y del ex presidente Bill Clinton: hablando de ellos, un día dijo que «los Bush, padre e hijo, no son buenos», en tanto admiraba a Reagan y pensaba que Clinton estaba «OK».
Los soldados cuentan que Saddam aprendió sus nombres, se interesó en sus vidas -de las cuales, sin embargo, ellos no debían hablar con él- y algunas veces les dio consejos paternales. La tarea de custodiar a Saddam, que duró nueve meses, era tan secreta que los soldados no podían siquiera decir en sus casas qué estaban haciendo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad