Bryce Echenique alerta sobre riesgo de contagio de crisis boliviana en Perú
Perú se puede precipitar al despeñadero de una guerra civil como la que acecha a Bolivia si persiste el racismo entre blancos e indígenas, dijo el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, en entrevista con la AFP.
«Dios nos libre de que nos ocurra algo similar a lo de Bolivia. Estamos siendo muy miopes con lo que sucede ahí», alertó el autor de «Permiso para sentir», flamante segundo tomo de sus ‘Antimemorias’, donde traza un feroz retrato del racismo en su país.
«Bolivia nos lleva ventaja negativa en el horror. Es una nación que no ha cuajado. Al igual que Perú son países que no han terminado su formación. La culpa es de las clases dirigentes. En ambos países los blancos han sido dominantes», aseveró.
En ese contexto, Bryce pone como ejemplo de país exitoso a Chile: «Chile era, al día siguiente de su independencia, un país en formación bajo el influjo de los vascos como (el ex presidente José Manuel) Balmaceda. Una burguesía pudiente inventó un país».
A sus 66 años y viviendo a caballo entre Lima y Barcelona, Bryce, una de las glorias de las letras peruanas, admite que los peruanos practican un racismo sobre el que pocos se atreven a hablar en alta voz.
«Yo sí siento que los peruanos son racistas. Por temor a ser rebajados de clase, ellos rebajan a los indígenas (…) Hay que decir en voz alta cosas que siento que hay que decir», señaló.
El autor de «Un mundo para Julius» ilustra el caso del presidente Alejandro Toledo, cuya impopularidad está rodeada de un rasgo racista, a pesar de ser el primer mandatario de origen andino elegido desde la caída del imperio inca en 1532.
«Toledo es el cholo (indio) de mierda que todos los peruanos llevamos dentro y queremos maltratar», resaltó.
«Perú da rabia, despierta indignación» (…) No sólo por esos contrastes sociales sino por la acción de sus políticos, acotó.
Ese sentimiento se refleja en este segundo volumen, que autocalifica de ‘antimemorias’ en alusión al escritor francés André Malraux cuyas memorias tituló precisamente ‘Antimemorias».
«Este libro es un ajuste de cuentas con el Perú. Un país envilecido. El ex presidente Alberto Fujimori es el gran culpable de ello. Destruyó las instituciones. Su gestión, lo que le hizo al país, tiene un parecido con (lo que le hizo a Alemania) Hitler».
Pero la falta de integración social es su principal inquietud y motivo de sus reflexiones. «Vivimos en una sociedad excluyente. No incluye a sus propios indios quechuas, y cuando se habla sobre ellos se hace como si fueran otra nación». Hoy los quechuas no pasan de tres millones (una novena parte de la población). En el siglo XIV-XV fundaron el imperio incaico.
Y como ejemplo de exclusión describe con estupor que «en los balnearios exclusivos de Lima, no dejan que las empleadas se bañen en el mar».
«Me sorprende que después de haber vivido el horror de Sendero Luminoso, ese conflicto no haya dejado una lección entre la gente pudiente, que se considera blanca por la piel o por la cuenta bancaria, y que cada día haya más ostentación y desprecio», aseguró.
Sendero Luminoso es la agrupación de tendencia maoísta que desató un baño de sangre en las dos últimas décadas del siglo XX con un saldo de 70.000 muertos, al intentar reproducir en los Andes peruanos una «república popular» a imagen de la Camboya del Jemer Rojo de Pol Pot.
Bryce culpó al neoliberalismo que campea en América Latina desde la década pasada, de atizar los males de la región al ahondar la exclusión social, la corrupción y la brecha entre ricos y pobres.
«En el mercado no existe igualdad. Tampoco uno es libre. América Latina ha demostrado cuáles son los límites del neoliberalismo».
«Mario Vargas Llosa ya se ha dado cuenta de ello», agregó al aludir a su gran amigo y compatriota, el autor de «La fiesta del Chivo», quien se presenta desde la década pasada como el campeón del libre mercado. *
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad