El "Force Commander" pide más militares y ayuda económica para Haití
Al referirse a las elecciones municipales, previstas para octubre, y las legislativos y presidenciales para noviembre y diciembre, dijo que podrán celebrarse siempre que haya un «cierto nivel de tolerancia». ¿Las elecciones en Irak y en Afganistán son normales?, se preguntó el militar. Sin embargo, dijo, fueron anunciadas en todo el mundo como elecciones libres democráticas y transparentes.
«Si hay en Haití la misma tolerancia que hubo en Afganistán o en Irak, no podemos esperar que se celebren los comicios sin problemas», concluyó el militar.
Los próximos comicios tendrán como resultado un cambio de escenario, siempre hay un cambio, «por lo menos se cambian los muebles palacio», dijo irónicamente.
La fuerza está compuesta actualmente por unos 7.000 efectivos militares y de policía civil provenientes de 16 países, entre los que se encuentran soldados y guardia civiles uruguayos.
Además de los secuestros que hacen las bandas de delincuentes con buenas estructuras en Puerto Príncipe, esta semana el problema se complicó con ataques contra objetivos económicos.
El general dijo que con algunas de estas operaciones hacen crecer la inseguridad en Puerto Príncipe, pero es más el efecto sicológico que afecta a los haitianos, y ese se traslada a toda la sociedad. Centenares de partidarios armados del ex presidente de Haití Jean Bertrand Aristide volvieron a sembrar el temor en las calles de la capital haitiana en los últimos días. Protagonizaron ataques en barrios de la capital, las carreteras hacia el aeropuerto, las cercanías del Palacio Nacional y en la principal carretera del país, según se informó en la capital. Los seguidores del ex mandatario abrieron fuego en el mercado al aire libre Merché Tete Boeuf, el segundo más grande del país, y lo incendiaron, reveló la prensa local. También fue incendiada una estación de la Policía Nacional de Haití, siete vehículos de los efectivos y dos personas que salían de un banco de realizar una transacción fueron secuestradas, señala la prensa local. Según la prensa haitiana, se habrían encontrado unos 11 cadáveres carbonizados, hay un número importante de heridos, las pérdidas serían de dos millones de dólares y los puestos afectados por el incendio sumarían miles. Sin embargo, para el general Augusto Heleno Ribeiro Pereira, comandante de las fuerzas de paz de Naciones Unidas en el país caribeño, el problema de Haití no es de seguridad, sino económico. «O los actores involucrados se convencen de que es preciso mejorar cuestiones básicas a nivel de infraestructura, o tendremos otra misión fracasada como todas las anteriores», dijo el militar en la sede de la «Force Commander» en Puerto Príncipe.
El general Heleno afirma que la pobreza extrema del país, donde la mayoría de la población no tiene empleo fijo, agrava la situación de violencia política que se desencadenó con el derrocamiento del presidente Jean Bertrand Aristide
«Mientras la comunidad internacional piense que el problema de Haití es exclusivamente de seguridad, nada va a cambiar. Estoy completando un año aquí y hasta hoy no he presenciado ninguna modificación en la economía caótica del país», agregó. El general Heleno afirmó que el interior del país está calmo debido a la presencia de tropas, a diferencia de la capital. También aseguró que el actual número de soldados es insuficiente.
El principal problema en la capital es la falta de policías para hacer un trabajo que, según el militar brasileño, los militares de las fuerzas de paz no están en condiciones de realizar. «No se puede colocar un tanque de guerra dentro de una villa miseria para atrapar a un bandido, disparar y acabar matando mujeres y niños», explicó a la prensa. Según el general, no se puede entrar a los conflictivos y violentos barrios de Citie Solei y Bell Air violando los Derechos Humanos. En ese tema fue enfático. Los soldados y policías bajo el mando de la Minustah no han violado los Derechos Humanos.
Hay 1.500 policías en Puerto Príncipe. Brasilia, con una población similar, tiene más de 20.000 policías, dijo el militar. Y con la situación que arrastra el país desde hace décadas la actual situación podría ser peor.
«Sabemos que hay mucha gente que no quiere las elecciones y ponen trabas, pero nosotros estamos acá para que Haití encuentre su camino de la democracia y el desarrollo», dijo el general brasileño.
El jefe, que comanda todas las fuerzas de la Minustah destacó durante el encuentro con los periodistas uruguayos la profesionalidad de los militares del Batallón Conjunto Uruguay I.
Sostuvo que además de cumplir su misión en el sur del país, por dos veces concurrieron a apoyar a otros contingentes, como los de Jordania o Argentina, actuando en forma ejemplar, en lugares en donde la violencia y la crisis estaba en su punto más alto.
Aseguró que el trabajo del contingente uruguayo es fantástico.
Paralelamente, destacó la experiencia que lograron los contingentes militares del Mercosur, desde el soldado pasando por el coronel y llegando al general, porque no hay mejor experiencia práctica de todo lo teórico que llevarlo a cabo en la práctica, y en Haití se consiguió.
Es muy distinto salir del cuartel con un arma cargada con munición de salva, que salir con munición real. Y recibir un tiro con munición real da al militar la conciencia de cómo va a comportarse en el combate. No hay entrenamiento que pueda pagar eso, no hay plata que pueda pagar ese entrenamiento para nosotros. Estoy hablando como militar, dijo el general brasileño.
Heleno Ribeiro destacó también la posibilidad de una rica experiencia al mezclar culturas diferentes. Uruguayos con jordanos y hombres de Sri Lanka. Argentinos con chilenos y ecuatorianos; españoles con marroquíes, entre otros. Una experiencia riquísima. Mezclando todas las tropas, jamás tuvimos un problema, afirmó el jefe del «Force Commander» de la Minustah. *
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