Los incidentes con el libro sagrado del Islam podrían desatar la furia de los musulmanes

EEUU admitió que maltrató el Corán en cinco ocasiones

El comandante de ese centro de detención, que guarda prisioneros de la «guerra contra el terror», culminó el viernes una investigación de tres semanas sobre las denuncias de maltrato del Corán.

El resultado es el detalle de cinco incidentes en los que personal estadounidense se desvió de la política oficial de cómo manejar el libro sagrado del Islam.

La pesquisa se inició tras explosivas acusaciones divulgadas por la revista Newsweek de que interrogadores estadounidenses habían arrojado el Corán por el retrete para sacudir a los detenidos.

Esa información, de la que luego Newsweek se retractó, desató la furia del mundo musulmán, con protestas en Afganistán que dejaron 15 muertos, Indonesia, Líbano, Malaisia, Marruecos, Pakistán y Tanzania.

La Casa Blanca describió el sábado los casos de maltrato del Corán por personal militar de la prisión en la base de Guantánamo como «incidentes aislados» no tolerados por el Ejército estadounidense.

«Nuestros hombres y mujeres en el ejército adhieren a los más altos estándares, incluyendo el respeto y protección de la libertad religiosa», afirmó a la AFP Allen Abney, el portavoz de la Casa Blanca.

«Desafortunadamente algunos han preferido sacar de contexto incidentes aislados de pocos individuos, sin aclarar las políticas y prácticas de la inmensa mayoría de nuestro personal militar», agregó Abney.

«El Ejército espera que estos grandes principios sean respetados y no tolera o perdona cuando los individuos no lo hacen», agregó.

Comparado con la acusación de que el Corán fue arrojado por el inodoro, los nuevos incidentes revelados por el Pentágono lucen accidentales y de poca entidad.

En uno de ellos, guardias nocturnos al parecer arrojaron globos de agua alrededor del bloque de celdas, provocando la queja de dos detenidos acerca de que sus libros sagrados habían resultado mojados.

«No hay evidencias de que el incidente, aunque claramente inapropiado, haya causado algún tipo de alteración», señala el informe.

En otro incidente, un prisionero y su Corán resultaron salpicados de orina luego que un guardia se aliviara cerca de un ducto de ventilación, y el viento empujara la orina por el ducto dentro de la celda.

Este incidente tampoco desató revuelo entre los detenidos, y el prisionero obtuvo un nuevo Corán y un uniforme limpio, según el reporte.

Asimismo, un interrogador se disculpó con un detenido por pisar su libro sagrado. «El detenido aceptó la disculpa y aceptó informar a los otros prisioneros de la disculpa y pedirles que cesaran los alborotos causados por el incidente», indica la declaración militar.

La investigación, encabezada por el brigadier general Jay Hood, «no halló ninguna evidencia creíble acerca de que un miembro de la Fuerza de Tareas Conjunta (JTF por sus siglas en inglés) en la Bahía de Guantánamo haya arrojado por el inodoro un Corán», señaló el Comando Sur en un comunicado.

«Más aún, reveló una política consistente y documentada de un manejo respetuoso del Corán en casi dos años y medio», añadió.

Las primeras conclusiones de la investigación del Pentágono fueron publicadas el 26 de mayo. El general Hood indicó en el momento que los incidentes tuvieron lugar antes que las consignas sobre como tratar al Corán fueron otorgadas al Guantanamo, en enero de 2003. *

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