Elisa Carrió asegura que la Argentina va rumbo al neofascismo
En un muy visto programa político de cable que conduce el periodista Joaquín Morales Solá, Carrió critico con dureza al Presidente y lo comparó con el líder del fascismo italiano Benito Mussolini. «Mussolini tuvo apoyo popular. El problema es que después todos los que lo apoyan son víctimas. Del fascismo uno sale cuando se da cuenta antes. Después no importa, ya es tarde», dijo.
Va de suyo que el presidente Néstor Kirchner iba a replicarle. Lo hizo durante el encuentro que mantuvo ayer con dirigentes de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), que encabeza el senador argentino Antonio Cafiero.
Sin llamarla por su nombre. Kirchner dijo que «la gente con tal de oponerse a un algún cambio que se va iniciando con seriedad, con fuerza, con responsabilidad, termina jugando a la derecha del almanaque por el sólo hecho de ser oposición».
La titular del ARI también emparentó al primer mandatario con el ex presidente Julio Argentino Roca, quien gobernó el país en 1880-86 y 1898-1904 y fue la figura más destacada del sistema político de fines del siglo XIX y quien además encabezó la Campaña del Desierto, en rigor contra los pueblos originales, que fue una matanza para darle a sus favoritos grandes extensiones de tierra obtenidas a sangre y fuego .
«Es un pequeño Roca neofascista de final de régimen, que puede ser sumamente peligroso», dijo Carrió con palabras descifrables para los iniciados.
En su respuesta a las acusaciones, Kirchner también dijo: «No perdamos el atrevimiento de decir las cosas que tenemos que decir porque nos ha tocado ver gente con una vocación de cambio tremenda, que ante el primer problema pasan de una punta a la otra con una rapidez tremenda».
Con sus virulencia, Carrió busca convertirse en la oposición intransigente, sobre todo luego del nacimiento de la entente ente Ricardo López Murphy y Mauricio Macri. Este último puede desafiar el liderazgo en el electorado porteño que hasta ahora parece mantener la ex diputada nacional.
El polo de la derecha ha sido elegido por Kirchner como el blanco preferido para la campaña electoral con vistas a las legislativas de octubre y es decisión ha sido leída por Carrió como otra manera de sacarla del medio como referente de la oposición. La dureza de su discurso se orienta a exhibir que no hay duda quien es la mayor reserva contra el modelo que le atribuye al oficialismo.
Es una manera, al menos una creencia, que el ARI intenta para no salir del gran juego electoral de octubre. De todas maneras, el eje del debate político, más de cúpulas que de ciudadanos, se mantiene dentro del peronismo, el bonaerense sobre todo, donde el peligro de una escisión en ese distrito no es del todo descartable.
Al menos si se sigue al pie de la letra la dureza conque Hilda González «Chiche» Duhalde la embiste contra el kirchnerismo que avanza con mas fuerza de lo que se suponía sobre el control de las estructuras hasta hace poco intocables que dirigía Eduardo Duhalde.
No se sabe si el caudillo está detrás de cada gesto de su mujer, ni si está decido a un enfrentamiento con Kirchner que lleve a la escisión. Se supone que está debilitado, que muchos de sus ex fieles lo abandonan para formar filas detrás del Presidente que tiene como abanderada, no oficial aún, en esa provincia enorme a su propia esposa, la senadora Cristina Fernández de Kirchner.
Curiosidad: dos mujeres se disputan el liderazgo bonaerense en el peronismo y otra, Carrió, a ver quien es la oposición. En el primer entrevero, no son las ideas las que predominan, y la dirigente del ARI, impone las suyas con lenguaje casi académico y filoso que no es de fácil acceso. *
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