El nuevo gobierno de Berlusconi irrita a amigos y enemigos
La entrada en el nuevo gabinete del influyente Giulio Tremonti, ex ministro de Economía, figura controvertida y poco apreciada por los aliados de la derecha conservadora de la Alianza Nacional (AN), cayó como una ducha de agua fría en los círculos políticos.
Con el cargo de viceprimer ministro, Tremonti, responsable de Forza Italia, el partido fundado por Berlusconi, obtiene el mismo peso de Fini, líder de AN, actual canciller y también viceprimer ministro, que es además su principal enemigo dentro de la coalición gubernamental.
«Con Tremonti en el gobierno, la Liga Norte dispone de medio ministro más», aseguró el titular de la Cartera de Trabajo, Roberto Maroni, considerando que será alguien que impulsará políticas a favor del eje norteño en detrimento del sur, más retrasado y donde se han perdido más votos en las últimas elecciones .
Tremonti, economista de confianza de Berlusconi, sostiene la política federalista de la Liga, aunque el nuevo gobierno de Berlusconi presente entre sus prioridades la «empresa, la familia y el sur» del país.
El llamado gobierno «Berlusconi-Tremonti», como lo calificó el diario La Repubblica, incluye también una personalidad de la derecha social, al ex gobernador de la región del Lazio, Francesco Storace, como ministro de Salud.
Sensible a temas sociales, entre ellos la defensa de los jubilados y la promoción del sur menos desarrollado, la inclusión de Storace, gran perdedor en las elecciones regionales de los pasados 3 y 4 de abril, divide no sólo a sus partidarios, sino también a los aliados de la Liga.
«La alianza entre Fini y Tremonti es precaria, destinada a romperse cuando se decidirán las políticas económicas de los próximos meses», escribió este domingo un editorialista italiano, reconociendo que ha sido la única salida posible para la crisis del gobierno Berlusconi.
El primer ministro deberá presentar el gobierno ante el Parlamento el martes y pedirá el voto de confianza de la Cámara un día después, donde mantiene la mayoría, para afrontar los cerca de doce meses que le quedan de legislatura.
Con un gobierno variopinto, formado por personalidades que ni siquiera se hablan entre ellas, Berlusconi encontró la manera de amainar la tormenta política registrada en Italia tras la estrepitosa derrota de la coalición gubernamental en las elecciones regionales.
Los grandes ausentes de este nuevo gabinete son los moderados de la Unión de Demócratas Cristianos (UDC), cuyo líder Marco Follini, exigía una revisión del programa de gobierno para continuar dando su apoyo a la coalición de centro derecha.
«He dicho siempre que este paso era inútil», confesó Berlusconi este fin de semana, quien había prometido completar la legislatura sin crisis para distinguirse de los demás dirigentes.
Aunque Berlusconi confía en haber superado la crisis, es consciente de que atravesará «un año muy difícil» ya que, según él, hay que «desconfiar más de los amigos que de los enemigos». *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad