Los moderados del PNV en el poder tendrían dificultades para obtener una mayoría absoluta

El nacionalismo vasco será sometido a la prueba de las urnas

Aún cuando no es directamente el objetivo de estos comicios, el voto de 1.799.000 electores será considerado como una prueba de la adhesión o del rechazo de la población vasca al plan soberanista de «libre asociación» del País Vasco (norte) al Estado español, que defiende el jefe del gobierno saliente, el lehendakari Juan José Ibarretxe, y que en febrero pasado rechazó masivamente el Parlamento nacional.

Aunque el País Vasco dispone desde 1979 de uno de los estatutos de autonomía más generosos de Europa, desde hace 35 años enfrenta una fuerte corriente separatista, marcada por actos terroristas.

Los colegios electorales de estas octavas elecciones regionales desde la vuelta a la democracia y la aprobación de los estatutos de autonomía, a fines de los años 70, abrirán sus puertas el domingo 17 a las 09H00 locales (07H00 GMT) y cerrarán a las 20H00 locales. Los primeros resultados se conocerán hacia las 21H30.

Unos 5.000 policías serán movilizados para garantizar el normal desarrollo de la jornada electoral, en la que participarán 12 formaciones políticas, de las cuales cuatro se disputarán con más posibilidades el poder y en la cual por primera vez no participan los independentistas radicales con una lista propia.

La coalición en el poder saliente, formada por el Partido Nacionalista Vasco (PNV, moderado, democristiano y opuesto a la violencia) y la pequeña formación Eusko Alkartasuna (EA), en el poder desde 1980, es favorita en los sondeos. Sin embargo, no logrará la mayoría absoluta como desea en el Parlamento regional saliente, donde tiene 33 de los 75 escaños (mayoría relativa).

Esta alianza dirigida por el jefe del Ejecutivo vasco, Juan José Ibarretxe, que aspira a su reelección, podría sufrir las consecuencias de la consigna de voto que días atrás lanzó la ilegalizada coalición radical vasca Batasuna, brazo político de la organización separatista armada ETA.

Batasuna pidió a su electorado que vote a favor del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK), una pequeña formación, que según las encuestas podría obtener entre dos y cuatro escaños, que podría quitar al PNV.

En las anteriores elecciones regionales, celebradas en 2001, Batasuna obtuvo siete escaños. En 2003 fue ilegalizada por la justicia española por sus vínculos con ETA, que en los últimos 36 años mató a más de 800 personas en sus acciones terroristas.

En este contexto, la coalición gubernamental, que también integra la alianza ecolo-comunista Izquierda Unida (IU-EB), debería seguir al frente del gobierno vasco. Según las encuestas, esa coalición obtendría entre 37 y 38 escaños.

«Vamos a obtener una mayoría para gobernar sin ningún problema», dijo el viernes a la prensa el lehendakari Ibarretxe.

El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, opuesto al Plan Ibarretxe que ha calificado de «secesionista», se comprometió a hacer todo lo posible «en dos años» para alcanzar un nuevo estatuto de autonomía del País Vasco si una nueva mayoría, dominada por su partido, se impone en los comicios del domingo. Zapatero también prometió negociaciones con todos los partidos vascos, incluidos los nacionalistas, si ETA renuncia definitivamente a las armas.

El Partido Socialista de Euskadi podría obtener el domingo entre 18 y 19 escaños (contra 13 actualmente), mientras que el Partido Popular (PP, derecha), lograría 17 (contra 19 en la actualidad), según las encuestas. *

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