Un nuevo Papa "del mundo central"
El pontífice que emerja del cónclave que se inicia el 18 «debe unir Oriente con Occidente y debe orientar a todas las religiones en la lucha por la paz, para no vivir bajo la perpetua amenaza de acciones criminales de todas partes», afirmó, al trazar el perfil del sucesor de Juan Pablo II.
Monseñor Paulo Evaristo no viajó a Roma, porque además de su convalecencia es un príncipe de la Iglesia con más de 80 años que no puede elegir ni ser electo Papa.
El arzobispo emérito de São Paulo, una de las mayores arquidiócesis del mundo, con ocho millones de fieles, reconoció que la elección «será muy difícil, porque en la Iglesia hay muchas tendencias».
Entre esas corrientes identificó una «a favor del desarrollo científico, con la Iglesia a la par de lo que esperan los hombres»; también se refirió a otra «que favorece a las clases más pobres, especialmente en la periferia del mundo, contra el capitalismo».
Arns participó en 1978 en los cónclaves que designaron a Juan Pablo I (Albino Luciani) y a Juan Pablo II (Karol Wojtyla), y cuenta que cuando fue consultado por su sucesor, el actual arzobispo de São Paulo, el cardenal «papable» Claudio Hummes, antes de viajar a Roma, le recomendó «rezar, rezar mucho».
Evitó hablar de favoritos -«Sólo el Espíritu Santo tiene el candidato»- pero admitió nombres que «le gustan», como «el cardenal belga Godfried Danneels (71 años, arzobispo de Bruselas), el de Milán (arzobispo Dionigi Tettamanzi, 71 años), el de Venecia (patriarca Angelo Scola, 64 años) y el hondureño (Oscar Rodríguez Madariaga, 62 años, arzobispo de Tegucigalpa)».
Arns, un referente de la Iglesia Católica de Brasil y América Latina, partidario de la Teología de la Liberación, goza de reconocimiento a nivel internacional como firme luchador a favor de los derechos humanos desde la época de la dictadura militar brasileña (1964-85).
Nacido el 14 de setiembre de 1921 en Forquilinha, interior del estado de Santa Catarina (sur de Brasil) y educado en la Sorbonne de París (1947-52), Arns creó en 1973, apenas nombrado cardenal, la Comisión Justicia y Paz, un instrumento de protección a las víctimas de la represión de la dictadura.
Sobre su sucesor, el cardenal Hummes, candidato al trono de San Pedro, dijo que «es muy capaz, habla varias lenguas, y aprendió mucho como arzobispo de ciudades grandes» (Fortaleza y São Paulo), pero «tiene más apoyo en Europa que en América Latina».
Arns se confesó «gran admirador» de Hummes, franciscano y brasileño del sur como él, con la misma vocación de solidaridad hacia los pobres, pero con diferente concepción doctrinaria (su sucesor es más conservador en cuestiones teológicas), a quien considera «gran, gran amigo».
Paulo Evaristo Arns, doctor en letras, pedagogía, teología y filosofía, autor de 52 libros, arzobispo de São Paulo (1970 y 1998), cardenal desde 1973, fue miembro de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, y del Secretariado de la Curia Romana para los no creyentes.
Como exponente de la Teología de la Liberación, sufrió en 1995 la reducción a 635 km
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad