Tres candidatos se disputan el sillón de la OEA
Insulza, ministro de Interior del gobierno de centroizquierda a cargo del presidente, Ricardo Lagos, y Derbez, canciller de la administración de centroderecha del mandatario Vicente Fox, empataron el lunes 17-17 en las cinco votaciones consecutivas en la sede de la OEA, en Washington.
Las delegaciones de los 34 países de la OEA decidieron entonces realizar una nueva ronda de votaciones el 2 de mayo, para elegir al sucesor de Miguel Angel Rodríguez, el ex presidente costarricense que renunció en octubre del año pasado para enfrentar acusaciones de corrupción en su contra.
Tanto Derbez como Insulza subrayaron que siguen en carrera.
El mexicano salió con declaraciones de choque, mientras que el chileno buscó «desideologizar» la contienda, un elemento de la votación que podría haberlo dañado seriamente, en particular a los ojos de Estados Unidos.
«Yo no perdí, nosotros nunca dijimos que teníamos esto ganado, lo que dijimos es que si los chilenos estaban tan seguros que lo demostraran y el resultado certifica claramente que nosotros estábamos en lo correcto», dijo Derbez.
Insulza, por su parte, envió un mensaje a los países que ven con temores sus orígenes socialistas.
Su candidatura, dijo, no obedece «a aventuras populistas ni a izquierdismo antiguo».
«Nuestra posición en temas de democracia, seguridad y economía es bien conocida. No nos parece razonable que se digan algunas cosas en diarios del continente que no están bien informados», sostuvo el ministro en declaraciones a Radio Cooperativa.
En efecto, numerosos comentaristas en Washington consideraron que el apoyo de Estados Unidos a Francisco Flores en un primer momento -hasta que el ex presidente salvadoreño renunció el viernes último- y luego a Derbez, tiene una razón eminentemente ideológica.
Estados Unidos y Chile tienen un tratado de libre comercio señalado como ejemplar por Washington y excelentes relaciones económicas.
Pero a la Casa Blanca le habría disgustado sobremanera que la candidatura de Insulza contara con el apoyo activo de Venezuela, uno de los mayores enemigos políticos del actual gobierno republicano del presidente, George W. Bush.
Según reconocieron el lunes diplomáticos latinoamericanos, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, estuvo al teléfono durante la jornada de votación para buscar que algunos países de la región cambiaran su voto y se sumaran al apoyo al chileno.
Venezuela es el cuarto proveedor de petróleo de Estados Unidos y mantiene amplios negocios de combustibles en territorio norteamericano, pero desde la asunción de Bush las relaciones entre ambos países están marcadas por un durísimo choque ideológico.
Las relaciones entre Washington y Caracas parecen darle la razón al filósofo francés Bernard Henri Levy, quien, de paso por Estados Unidos, afirmó días atrás que incluso la invasión de Irak por parte de las tropas norteamericanas fue lanzada por motivos ideológicos y no a causa del petróleo.
Este impasse ideológico en la OEA podría resolverse con la candidatura de Rodríguez Cuadros, ministro de un país que mantiene muy buenas relaciones con Estados Unidos y, además, está negociando un tratado de libre comercio.
La candidatura del canciller peruano fue informalmente lanzada ayer en Lima por el asesor general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el embajador José Antonio García Belaúnde, quien consideró «viable» la aspiración de su compatriota.
«En un momento en que se ha empantanado la elección en la OEA se busca una tercera opción, y ahí, el canciller Rodríguez Cuadros es una carta, pero también no descarto otras alternativas», comentó García Belaúnde. *
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