"VOLVEREMOS A LA IGUALDAD", DIJO EL PRESIDENTE CUBANO

Castro quiere "usar bien" su revolución para disminuir la brecha social en Cuba

No hay que hacer otra revolución (en Cuba), lo que hay (que hacer) es usar bien la que tenemos», dijo Castro durante un discurso de casi cinco horas que efectuó ante ministros, funcionarios de gobierno, oficiales de las fuerzas armadas y militantes del gobernante Partido Comunista.

«Sí, las tiendas (que operan en divisas) son un privilegio (…) pero cada vez se irán dejando» (desapareciendo), indicó el gobernante, quien también avizoró la fusión del peso cubano con el convertible –las dos monedas que circulan en Cuba–, tras anunciar una nueva era de bienestar, que «no será mañana», precisó.

Frente a las desigualdades sociales generadas en la isla durante un decenio por la libre circulación del dólar, Castro prometió: «volveremos (a la igualdad), no hay que hacer una revolución, lo que hay es que usar bien la que tenemos y verán ustedes que lo que se retrocedió (…) se recupera, si trabajamos bien».

En su cuarta «intervención especial» desde que comenzó el pasado 8 de marzo ese tipo de programa semanal, Castro también anunció un aumento en las retribuciones de la seguridad social, llamó al pueblo a combatir la corrupción y dejó entrever incluso que un día podría pasar a retiro.

En medio de una cruzada nacional por el ahorro de electricidad, el gobernante adelantó además que su gobierno no eliminará el trabajo por cuenta propia, pero «tomará algunas medidas para regularlo», que no detalló. «El aumento de las pensiones, jubilaciones y de la asistencia social llegará al 97% del total de beneficiados» del sistema, dijo el mandatario, quien explicó que los jubilados recibirán a partir de mayo próximo una retribución mínima de 150 pesos cubanos mensuales, equivalentes a seis dólares, y aumentos por franjas que llegarán a 300 pesos cubanos al mes, igual a 12 dólares.

Este beneficio será percibido por 1.465.429 personas, sobre un total de 1.508.887 jubilados y pensionados registrados en la isla, que tiene una población de 11,3 millones de habitantes, señaló.

El gobernante cubano también enfatizó en la necesidad de combatir la corrupción, uno de los temas más recurrentes citados por los pobladores encuestados.

«La revolución va a acabar con la corrupción», advirtió Castro, quien exigió la intervención popular para poner fin a «burocratizaciones e ilegalidades» denunciadas por sus gobernados.

Castro, de 78 años de edad –de ellos 46 en el poder–, habló incluso sobre la posibilidad de que un día pase a retiro tras afirmar, en tono irónico, que «el día que yo me retire me van a echar de menos» (los gobernantes estadounidenses), sus más connotados enemigos ideológicos.

En sus cuatro intervenciones especiales, que se realizan al estilo del programa «Aló Presidente» de su amigo y aliado político, el mandatario venezolano Hugo Chávez, Castro dio cuenta de los nuevos actos de su gobierno, intercambió opiniones con sus ministros y respondió a críticas de la población sobre los más variados temas de la realidad nacional.

Entre las medidas anunciadas desde el pasado 8 de marzo figuran la revalorización de 7% y 8% del peso cubano y el convertible, respectivamente, frente a las divisas extranjeras, y la entrega de insumos y equipos electrodomésticos a la población. (AFP, ANSA) *

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