Venezuela y España "relanzan" sus relaciones bilaterales
Zapatero destacó que su viaje a Venezuela –y el jueves a Colombia– constituye su cuarta visita a América Latina antes de que se cumpla su primer año de gobierno.
«Europa tiene que mirar a Iberoamérica, a Latinoamérica y Latinoamérica debe saber que Europa es su gran aliada», sostuvo el gobernante socialista español.
Mientras, su colega venezolano expresó «un canto a esta España que retira sus tropas de Irak, que mira a los países del sur, y ratifica la pluripolaridad en el mundo».
Los gobernantes anunciaron que «han sido relanzadas las relaciones» bilaterales, luego de sufrir un «enfriamiento» durante la gestión del antecesor de Zapatero, el conservador José María Aznar, al que Chávez acusó de «avalar» el efímero golpe de Estado en su contra en 2002.
Zapatero emitió por la mañana un discurso en el Parlamento, donde ofreció a Venezuela relaciones «de igual a igual», mientras dijo que «sigue con particular atención» los programas sociales implementados por Chávez para atender a las grandes mayorías empobrecidas en su país.
Durante sus varias alocuciones en Venezuela abogó por la construcción de una democracia «de justicia social y sin excluidos» y «la separación de los poderes públicos», mientras apoyó la erradicación de la pobreza y la lucha al narcotráfico.
Zapatero también arrancó a Chávez y al Parlamento –dominado por oficialistas– un contundente respaldo a su proyecto de «alianzas de civilizaciones» y su propuesta de canjear la deuda pública de los países pobres «por educación».
Ambos mandatarios suscribieron unos siete acuerdos en el área comercial, política, energética y militar, cuyos detalles no fueron divulgados.
El acuerdo más polémico tiene que ver con la venta por parte de España de lanchas patrulleras militares «para la custodia de las costas venezolanas» y aviones «de transporte» que han causado revuelo entre opositores de los dos mandatarios, así como la «preocupación» del gobierno de Estados Unidos.
Altos líderes del conservador Partido Popular (PP) de España, calificaron de «monstruosa» la venta de equipos militares a Caracas, a lo que Zapatero replicó ayer que «quiero pensar» que tales afirmaciones obedecen a la «falta de información, porque no se corresponden con los hechos».
«Estamos hablando de una operación comercial que generará unos 600 puestos de trabajo por seis años» durante la construcción de buques españoles para Venezuela, dijo Zapatero tras reiterar que los buques, lanchas y aviones sólo reforzarán la custodia del territorio venezolano.
En tanto, Chávez enfatizó que los equipos militares «no son para la guerra», son «aviones de transporte y lanchas patrulleras de custodia» que empleará su gobierno –dijo– en la lucha al narcotráfico y el crimen organizado.
Zapatero sostuvo además un encuentro de unos 45 minutos con dirigentes de oposición –que calificó de «cordial»– y a los cuales dijo –según explicó a la prensa– que Venezuela «vive un proceso de transformación político y social profundo, que no ha estado exento de dificultades, y he invitado a la oposición a que desarrolle el diálogo».
«Hay que saber ser oposición y hay que saber ejercer el poder. La historia de mi país es testimonio de que el deterioro del diálogo, la conversión del adversario en enemigo, la tentación de buscar atajos al conflicto político puede llevar a largos años oscuros», resaltó Zapatero.
Los dirigentes opositores Timoteo Zambrano, Leopoldo Puchi, entre otros, dijeron a periodistas que pidieron al gobernante su mediación en favor de opositores encarcelados por supuestas acciones ilegales para derrocar a Chávez.
La oposición también pidió a Zapatero interceder para «mejorar» las condiciones electorales en Venezuela, donde el próximo año se realizarán comicios presidenciales. *
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